MITOS Y TABUS SEXUALES

MITOS Y TABUS SEXUALES ¿Masturbación es una enfermedad y un pecado?
La masturbación es un comportamiento absolutamente normal y puede estar presente en cualquier edad. Las fantasías vinculadas a ella y el acto, por sí solo, son fuentes de culpa universales. Es muy importante que los padres puedan permitir esto comportamiento en sus hijos, ofreciendoles la privacidad necesaria, evitando que sus propias vergüenzas y represiones afecten el inicio de la vida sexual de sus niños.Evite la propagación de mitos como los que dicen que quien se masturba se vuelve loco, epiléptico, esquizofrénico y con anormal crecimiento de pelos en las manos. Es necesario enfatizar que la masturbación es un ensayo esencial para la realización sexual de un adulto.
¿El sexo es sucio?

No hay suciedad ninguna en las secreciones vaginales. Normalmente, el moco presente en la vagina es responsable por la lubricación para la actividad sexual no ser dolorosa (debido al roce del pene) y por mantener saludable a la flora vaginal . Ello es producido de manera similar a la saliva de la boca. Solamente en condiciones de infecciones (vulvovaginitis) podemos observar malo olor, síntomas de ardor y prurito en la región. Para el semen es lo mismo. Ello es compuesto por secreciones que ayudan la lubricación y el movimiento de los espermatozoides. En condiciones normales, no hay infecciones (gérmenes.)

Por estar el aparato urológico (sistema para eliminar la orina) próximo, anatómicamente, al sistema genital, hay una cierta confusión. En la mujer, existe un orificio por donde sale la orina que se llama orificio uretral. La orina no sale por la vagina. Son orificios diferentes. En el hombre tanto la orina como el esperma sale por el mismo orificio uretral localizado en la cabeza del pene.

La orina en buenas condiciones de salud, no presenta infección ni malo olor.
¿Es el Sexo Desgastante?

Algunas personas creen que cuanto más se hace sexo menos va sobrar para relaciones futuras. ¡Pero el sexo no se gasta! Lo que ocurre es que hay una variación en la frecuencia sexual en acuerdo con la edad de la persona. La hormona responsable por el deseo sexual es la testosterona. Esta hormona disminuye un poco su producción con el pasar de los años, además del cuerpo quedar más fatigado con la edad. Entonces no debe existir preocupación con el número de eyaculaciones u orgasmos en la juventud. Esto, por supuesto, no le privará de sexo después de de los 40.
 ¿DEBE  EL HOMBRE ESTAR SIEMPRE  HÁBIL Y LISTO PARA EL SEXO?

Hay presiones y exigencias del medio social que imponen al hombre una postura de urgencia sexual. Él debe “estar siempre listo” (de hecho, como una obligación.)

¿No será esta una carga muy grande sobre sus hombros? La verdad es que esto también es un mito. El hombre no siempre está disponible para el sexo. Hay una tendencia, según la edad y las características individuales. Normalmente, el joven tiene más grande disposición al sexo. Tiene más apoyo social para buscar alivio sexual do que la joven mujer. En la pubertad, presenta mayor frecuencia de actividad y de masturbación  cuando comparado a la mujer de la misma edad. Tiene un periodo refractario corto (ver Ciclo de la Respuesta Sexual Humana) y ansiedad constante en eyacular. En el hombre mayor, el periodo refractario aumenta, así como la saciedad (satisfacción plena después de la actividad sexual.) Temprano por la mañana, debido a un estado de sueño específico, hay mayor tendencia a tener erección ( erección mañanera ). Pero a lo largo del día, la voluntad de sexo puede variar y, incluso, puede ser absolutamente normal que un hombre no presente ningún deseo sexual . Sólo hay problema si esto se vuelve una obsesión.

SEXO Y CÁNCER

Luchando por la vida y por su mejor calidad.
 

El surgimiento de algún tipo de cáncer en la vida de una persona es muy dramático, dadas las consecuencias físicas y emocionales de esto tipo de enfermedad y las limitaciones de la medicina en esto campo, aún muy desconocido.

Existen dos aspectos importantes para la comprensión de la vida sexual por parte de los que padecen cualquier tipo de cáncer.

Un primer aspecto está en la reacción frente al  descubrimiento de esta enfermedad, a menudo mutiladora. Generalmente, la persona que se descubre portadora de cáncer pasa por estadios emocionales diversos, entre ellos, negación, rebeldía y depresión.

El hecho es que es en las fases de rebeldía y de depresión que la actividad sexual va a  sufrir mayor impacto. El paciente pasa a preocuparse más con su salud, exámenes, medicaciones, intervenciones quirúrgicas, quimio y radioterapia, que con su vida sexual. El deseo disminuye mucho o desaparece totalmente, perjudicando las demás fases del ciclo de la respuesta sexual, es decir, excitación (erección en el hombre y lubrificación en la mujer) y el orgasmo.

 La actividad sexual, para la mayoría de las personas, no se desarrolla si hay graves preocupaciones en la cabeza.

En el caso de la persona con cáncer, la sexualidad queda en segundo plano. La persona pasa a verse con menos estima, con tristeza y con intenso miedo de no más corresponder a las demandas sexuales del compañero.  Temores de ser visto como enfermo, víctima y sujeto  a la pena ajena también afectan la autoestima. Las relaciones acaban por complicarse, principalmente si no hay apertura en la comunicación de la pareja.

El individuo se siente solo, poco comprendido y con mucha vergüenza de comentar o preguntar al médico algo acerca de la vida sexual. Además, ni todos los profesionales se acuerdan o tienen capacidad de trabajar estos aspectos con sus pacientes.

Algunas medicaciones antidepresivas pueden ser utilizadas con una mejora en el cuadro depresivo y en la vida sexual del paciente. Se debe procurar la ayuda de un psiquiatra.

Un segundo aspecto está en la posibilidad del cáncer atingir áreas genitales u otras regiones que puedan afectar de forma directa el desempeño de la actividad sexual.

Cáncer en los genitales – pene, vulva o cuello del útero o en regiones cercanas – son más complejos en lo que respecta a las recomendaciones. Existen algunos riesgos en áreas más lesionadas, o mismo mayor probabilidad de dolor.

En estos casos, el médico es la persona que puede y debe ser inquirida de forma directa.

Específicamente:

  • Cáncer de mama trae muchas complicaciones para la autoimagen de las mujeres, disminuyendo mucho el deseo de se exponer a su compañero. El implante de silicona ha ayudado muchas de ellas a recuperar la autoestima.

  • Pacientes que se sometieran a una colostomía (personas con cáncer de colon o de recto que necesitan abrir un orificio en el abdomen para eliminar las heces en una bolsa plástica, no más pudiendo evacuar por el ano) sufren mucho para reanudar la actividad sexual, ya que  la bolsa plástica pasa a hacer parte permanente de sus vidas. Tanto para hombres cuanto para las mujeres, es una fuente constante de interiorización y vergüenza. Ellos temen que la bolsa  con heces dificulte o vacíe  durante el esfuerzo de la actividad sexual. En el sexo con esto tipo de preocupación, no hay como involucrarse o hacerse fantasías: el sexo no resulta satisfactorio. La comunicación es esencial y el consejo y la reeducación sexual por un sexólogo es de gran utilidad.

  • En algunos hombres, puede ocurrir impotencia sexual por lesión directa o indirecta o por conflictos emocionales. Se debe  tener en mente que la sexualidad no existe solamente cuando hay coito propiamente dicho (contacto pene – vagina.). Es parte de nuestra sexualidad todo la implicación afectiva y todas las sensaciones subjetivas de placer de todo el cuerpo.  La compañera puede satisfacerse de varias formas que no sólo con el pene. Existen  algunas medicaciones que se pueden usar para provocar erección, pero se debe ser consultar el médico antes. 

 

El cáncer afecta la vida de una pareja en varias dimensiones. La pareja debe buscar formas de adaptación con el fin de alcanzar la intimidad y la complicidad. Con la estabilidad de la enfermedad, vuelve el deseo sexual y pasa a ser nuevamente importante.

Se recomienda  que la persona sea lo más sincera posible con su compañera(o) en relación con sus sentimientos y sensaciones. El dolor debe ser identificado y cuestionado con el médico, asimismo como técnicas posibles para se manejar con las dificultades sexuales.

En caso de que el médico oncólogo no pueda aclarar las dudas, se aconseja buscar un sexólogo, generalmente más instrumentalizado para orientar en estos aspectos de dificultad.

 

SEXO COMPULSIVO

verdades sobre la Erotomanía, Ninfomanía, Hipersexualidad, Deseo Sexual Hiperactivo.

El deseo sexual puede ser demostrado por un modelo hipotético, en un continuo, donde el deseo, en un extremo, es prácticamente nulo, correspondiendo al Trastorno  de Aversión Sexual, y en el otro, el Deseo Sexual Hiperactivo, cuando el deseo está en exceso.

  •  Deseo Sexual Hiperactivo
  • Deseo Sexual Normal (alto o bajo)
  • Deseo Sexual Hipoactivo Leve
  • Deseo Sexual Hipoactivo Grave
  • Aversión Sexual (Fobia Sexual)

La erotomanía y la ninfomanía son términos que indican un exagero del deseo sexual por parte del hombre y de una mujer respectivamente.

Tales cuadros son conocidos científicamente como Deseo Sexual Hiperactivo (DSH), y suelen manifestarse  por desregulación o falta de control de motivación sexual.

¿Cómo se manifiesta el Deseo Sexual Hiperactivo?

La persona, espontáneamente, presenta un nivel elevado de deseo y de fantasías sexuales, aumento de frecuencia sexual con compulsión al acto, control inadecuado de los impulsos y grande sufrimiento. Se preocupa a tal punto con sus pensamientos y sentimientos sexuales que acaba por perjudicar sus actividades diarias y relaciones afectivas. En general, no presenta disfunciones sexuales (como eyaculación precoz o impotencia) funcionando relativamente bien como un todo. 

Se dedica a la actividad masturbatoria o al coito, incluso  bajo el riesgo de perder sus relaciones amorosas ( cambio frecuente de parejas sexuales) o la propia salud (Hepatitis B y C, SIDA). Cuando intenta evitar y controlar el impulso para el sexo, la persona puede quedar tensa, ansiosa o depresiva. El impulso para la expresión sexual retorna y la persona siéntese esclava de sus propios deseos. La ansiedad pre actividad sexual, la intensa satisfacción después del orgasmo y la culpa después del acto no son raras. 

Se puede observar niveles diferentes de adicción al sexo, desde masturbación y prostitución, a algunos comportamientos parafílicos (perversos) como exhibicionismo, voyeurismo, o incluso la paidofilia (abuso sexual de niños) y violación. Hoy día, con mayor acceso a los medios de comunicación como Internet encontrase una nueva modalidad de hipersexualidad: compulsión sexual virtual (sexo virtual), alcanzando más de 2.000.000 de personas que pasan 15 a 25 horas frente al computador navegando en sitios de sexo.

¿Lo qué causa?

El deseo hiperactivo es un síndrome que puede originarse de diferentes causas. Algunas veces, se lo considera como un problema de adicción y dependencia al sexo, semejante a la dependencia a cocaína, alcohol o heroína. Puede vérselo como un problema de comportamiento mal adaptado, donde el acto repetitivo de busca de placer sexual como tranquilizante se ha aprendido a lo largo de la vida, disminuyendo sentimientos de ansiedad, miedo y soledad. También se puede comprender este disturbio como una enfermedad, con alteraciones anormales en el balance de sustancias neurales. (neurotransmisores).

Según las teorías psicoanalíticas, se puede entender la hipersexualidad  como una fijación a estadios preedípicos del desarrollo sexual, en la fase anal, más específicamente, donde las ansiedades se desplazan hacia comportamientos compulsivos. El conjunto de los síntomas presentados por el DSH puede, de hecho, representar trastornos diferentes, debiéndose tratarlos cada cual de forma distinta, según su posible causa.

¿Hay tratamiento?

Normalmente, se acude o indica al psiquiatra o terapeuta sexual  para este tipo de trastorno.

Las líneas de tratamiento pueden ser empleadas aisladamente, pero se ha demasiado recurrido a tipos de tratamientos combinados, como el uso de medicación concomitante a la psicoterapia cognitiva conductual o focal.

Los grupos de apoyo han demostrado gran utilidad como terapia adyuvante. Se pueden utilizar algunos medicamentos en los casos en que la compulsión sexual es predominante, como inhibidores de recaptación de serotonina.

Para aquellas personas que presentan síntomas de voyeurismo  o exhibicionismo la psicoterapia de orientación analítica es la más indicada, exigiendo mayor tiempo de tratamiento.

En casos más graves, donde la compulsión pone en riego otras personas (como abuso sexual o violación), se puede hacer uso de algunas medicaciones a base de hormonas (progesterona) que inhiban el deseo sexual.

Algunos casos requieren la hospitalización del paciente para atenuación de riesgos.

SEXO Y GRAVIDEZ

 

Conflicto Esposa – Amante X Esposa – Madre
 
La gestación es un fenómeno diferenciado en la vida de la pareja. Hoy, cada vez más, el hombre tiendea participar de este proceso activamente. Es común hombres  sentados en la sala de espera del consultorio del ginecólogo o mismo saliendo del médico con sus esposas grávidas. La gestación puede y debe ser una etapa vivida a dos.Tanto los hombres como las mujeres pasan por adaptaciones físicas y emocionales, incluso en su relación sexual durante la gestación. No es raro que nos deparemos con cambios físicos en las parejas de gestantes, como aumento del peso y, en algunas situaciones, intolerancia gástrica. En una tribu de Nueva Guiné, los maridos, después del parto de sus esposas, se queden debilitados en la cama, como mujeres en el puerperio (periodo que sigue inmediatamente al parto), presentando los mismos síntomas que ellas, como dolor, desconforto, inseguridad , depresión y ansiedad.

¿Cambia el Sexo en la gravidez?

En el 1º trimestre no es raro haber una pérdida de deseo sexual por parte de las mujeres. Una 1º fase de contentamiento ciega las demás sensaciones, además de las modificaciones iniciales del cuerpo y de los genitales. La mujer para el planeamiento de una vida ahora familiar, y no más apenas de la pareja. Existen algunas fantasías de causar el aborto en esta fase, lo que puede contribuir para la disminución del deseo en la pareja, además de los incomodos comunes como nauseas.
El conflicto básico de se colocar en la misma mujer la figura de la madre y de la esposa-amante puede asomar, no solo para la futura madre como también para su pareja. Algunas investigaciones refieren que algunos hombres buscan por la primera vez relaciones extra conyugales en esta etapa de la gestación.Quedan confusos con respecto al papel de sus esposas. Algunos se sienten extremamente celosos y excluidos, buscando a una tercera persona para contrabalanzar su exclusión de la par madre-futuro niño.

El 2º trimestre es demarcado como una vuelta del deseo femenino al normal o hasta incluso de mayor intensidad. Algunas mujeres relatan que en esta etapa, el deseo fue lo más intenso de sus vidas, se sintiendo mucho atrayentes y felices. Para el hombre, puede haber el 1º impacto al percibir ,de hecho, la gravidez de su esposa, pues en este periodo la barriga se torna más aparente

El 3º trimestre presenta mayores incomodos, principalmente después del 8° mes. La frecuencia urinaria puede aumentar y la barriga muda el centro de gravedad de la mujer, la tornando más desmañada al caminar. Las fantasías vuelven ahora de que sean atrapados y espiados por el feto durante la relación sexual. Algunos hombres temen golpear la cabeza del bebé con el pene durante la penetración. Las posiciones asumidas en el acto sexual  se van restringiendo más, habiendo preferencia por la posición “de lado”. La amenaza de aborto es temida, así como complicaciones de parto prematuro.Las parejas quedan más reticentes en buscar a la actividad sexual, y algunos hasta incluso se. abstienen Por veces, la ansiedad en las mujeres por no haber gratificación sexual puede ser más lesiva que el coito,  exceptuando situaciones donde haya contraindicaciones de la actividad sexual por los riesgos de parto prematuro,  o desprendimiento de la placenta, por ejemplo.
En el último mes, los ginecólogos ofrecen orientaciones contradictorias. Algunos recomiendan abstinencia hasta el final de la gravidez, otros apenas en la última semana. Concuerdan en la abstinencia si hay algun riesgo obstétrico. Algunos recomiendan sexo hasta incluso el final, se evitando ansiedades sexuales por parte de la mujer.

Después del parto, se recomienda un periodo de abstinencia hasta se recomenzar la vida sexual (aproximadamente de 4 a 6 semanas).  Sin embargo, muchas parejas mantienen actividad sexual mucho antes de esto. La mujer va a presentar menos deseo sexual debido a las alteraciones hormonales, con aumento de la Prolactina y también por el cansancio del postparto y de los cuidados iniciales con un bebé. 
 

BAJO DESEO SEXUAL

 

Una serie de conjeturas ya  fueron propuestas para intentar explicar el bajo deseo sexual.
Algunas de ellas, en la esfera social, alientan discusiones sobre la superpoblación mundial, en la cual la manera de la naturaleza disminuir y controlar la natalidad (número de nacimientos) seria suprimir el interés sexual.

Conjeturas del punto de vista orgánico procuran responsabilizar el equilibrio alterado de algunas sustancias cerebrales por la disminución de la motivación sexual o, incluso, culpar algún defecto físico o alguna enfermedad por el desinterés.
Ya la perspectiva psíquica aborda traumas y inhibiciones sufridas, muchas veces en edad temprana.
La cuestión es que hoy, en la actual forma de la medicina ver a los trastornos y las enfermedades en general, lo que determina los nuestros males es una red intrincada de factores. En la gran mayoría de las veces, estos factores actúan conjuntamente,reforzandose mutuamente.
De esta forma, al hablarse en trastornos del Deseo Sexual, se está discutiendo una serie de causas diferentes, pero con una forma de presentación clínica que puede variar apenas entre dos cuadros distintos: El Deseo Hipoactivo y la Aversión Sexual.

Aversión Sexual.

La aversión sexual o evitación fóbica nada más es do que el sufrimiento causado por la obligatoria necesidad de evitación de las oportunidades y de encuentros sexuales con compañero(a) debido a sensaciones de desagrado, de miedo, de repugnancia, de repulsa y de peligro inminente.
Por veces, la razón de la repulsa son las secreciones genitales; en otros casos, el simple pensar en sexo, el toque o el bezo ya es evitado con angustia. También pueden aparecer señales de pánico, como nausea, sudor excesivo y falta de aliento cuando la persona intenta enfrentar este miedo, aproximandose de su compañero.

Deseo sexual hipoactivo

El deseo sexual hipoactivo es la disminución o ausencia total de fantasías y de deseo de tener actividad sexual. Simplemente, la persona siente que tanto hace  tener sexo como no, pues no hace falta para sí. Hay un grande sufrimiento por sentir esta desmotivación y por los problemas que causa a una pareja.

Lo que causa el bajo deseo sexual.

Siempre debemos observar si hay alguna causa orgánica determinando la baja del deseo o la aversión como, por ejemplo, los desequilibrios hormonales, los nódulos, las infecciones en los genitales o el uso de algunas medicaciones que tengan, como efecto colateral, la disminución del apetito sexual.

Algunas enfermedades psiquiátricas, como depresión, pueden también suprimir la motivación por sexo.

Las causas psicológicas más profundas son:
situaciones traumáticas de abuso sexual,
mensajes antisexuales en la infancia,
comportamiento seductor por parte de los padres,
dificultad de unir amor con sexo en la misma persona (esposa X prostituta)
culpas,
rabia entre la pareja,
competición temida con el padre o madre, entre otras.

¿Existe cura para los trastornos del deseo sexual?

Los problemas del deseo acarrean muchos desgastes, pues acaban afectando toda la motivación de vida de una persona y también de su cónyuge o compañero.
Sin embargo, existe tratamiento.

Se recomienda buscar a un psiquiatra especializado en sexualidad humana para hacer una evaluación. En primer lugar, será necesario examinar si su problema no es orgánico.
Después, una revisión será hecha para ver si existe alguna medicación que pueda ser usada para aliviar los síntomas, tomándose en cuenta que,   en algunos casos de aversión, por ejemplo, determinadas medicaciones pueden ayudar mucho.
Generalmente, se  indica alguna forma de psicoterapia

Puede ser:

a) Cognitivo-Conductual (tareas)
a) Nueva Terapia Sexual (combina tareas con terapia focal) y
a) Psicoterapia de Orientación Analítica ( más utilizada para elaboración de traumas más profundos.)
La terapia puede ser tanto individual como de la pareja.