Síndrome de apnea obstructiva del sueño (S.A.O.S.)

Síndrome de apnea del sueño.

¿Qué es SAOS?

Es una enfermedad (síndrome) crónica, evolutiva, con gran índice de morbosidad y mortalidad, presentando un conjunto sintomático múltiplo que va desde el ronquido hasta la somnolencia excesiva diurna, con repercusiones hemodinámicas, neurológicas y de comportamientos.

Es una situación compleja que muchas veces requiere una acción conjunta de varias áreas médicas, tanto en el diagnóstico cuanto en el tratamiento.

¿Cómo ocurre?

El factor determinante de la SAOS está localizado en las vías aéreas superiores (VAS), especialmente en la faringe. El colapso de sus paredes durante el sueño puede restringir, en parte, el flujo aéreo, produciendo  vibraciones de baja frecuencia constituyendo el ronquido. El ronquido no puede ser avaluado simplemente por su aspecto social y debe ser considerado un problema médico, pues puede preceder la SAOS en más de 90% de los casos.

¿Quién se debe buscar?

El otorrinolaringólogo debe estar apto para avaluar cada caso, orientando al paciente en el

Tratamiento a seguir, sea clínico o quirúrgico.

¿Cuándo la cirugía esta indicada?

La cirugía está indicada cuando son diagnosticadas obstrucciones de las vías aéreas superiores, obstrucciones de la faringe y/o de la laringe.

¿Cuáles son las cirugías más utilizadas?

Las cirugías utilizadas dependen del grado de obstrucción y también de los locales de obstrucción estudiados y diagnosticados; dependiendo también de la edad y de la constitución física de cada paciente, pudiendo ser desde cirugía de adenoides, amígdalas, cornetes, desvíos de septo, correcciones del paladar blando incluyendo úvula (campanilla), lengua, maxilares y mandíbula.

Algunas veces los tratamientos son combinados con cirugías y tratamiento clínico con medicamentos.

Recomendaciones para los pacientes con SAOS

Perder peso

Evitar alcohol en lo mínimo de cuatro horas antes de dormir

Evitar medicamentos sedativos del tipo de hipnóticos, antialérgicos, antihistamínicos, principalmente antes de dormir

Evitar dormir en espaldas (de barriga arriba)

Evitar comidas pesadas antes de dormir

Evitar bebidas con cafeína en el mínimo cuatro horas antes de dormir (té, café, chocolate)

Evitar fumar en el mínimo cuatro horas antes de dormir

Evitar comer en el medio de la noche

Evitar privación del sueño
Mantener un horario relativamente constante para dormir y acordar

Elevar la cabecera de la cama 15 a 20 centímetros

Eventualmente, dormir sentado en una silla

Controlar infecciones, inflamaciones, principalmente de las vías aéres

Buscar su médico otorrinolaringólogo.

Preguntas que usted puede hacer a su médico

¿Existe peligro de muerte para el paciente que presenta apnea y no se trata?

¿Qué enfermedades pueden ser desencadenadas  por la apnea del sueño?

¿Perdiendo peso, podré quedarme libre de la apnea de sueño?

¿Somnolencia diurna es señal de apnea del sueño?

¿Cómo puedo saber si soy portador de apnea del sueño?

ZUMBIDDO

Nombres alternativos: acúfenos, tinnitus, tintineo.

El zumbido es una sensación de sonido que percibe  el individuo en la ausencia de una fuente sonora externa. Es una de las queja de problemas de oído más común y viene, a menudo, asociadas con mareo y sordera.

Se puede considerar el zumbido como un síntoma de alguna enfermedad o como una consecuencia de alguna agresión que sufrió el oído (externo, medio, interno). Se estima que el 11% a 17% de la población padece zumbido. Los pacientes que realmente padecen zumbido (cerca del 20% de los casos), la queja suele ser dramática en la consulta médica.

Afortunadamente, la mayoría de los pacientes no sufre con el zumbido, sino que lo refieren secundariamente o cuando se les pregunta.

¿Cómo es?

Se puede referir el ruido (zumbido) como un siseo, silbido, ruido de ducha, de cascada, de concha, de cigarra, de olla a presión, de timbre, de aleteo de insecto, de pulsación del corazón, de aleteo de ala de mariposa, además de otras formas. Puede ser de manera continua o intermitente, constante, mono o politonal. El zumbido puede ser subjetivo, si el paciente sólo oye; o objetivo si otras personas también pueden oírlo. Se puede considerarlo leve, si el paciente sólo lo percibe en ciertas situaciones; moderado, si el paciente sabe de su existencia, pero no le molesta; intenso,  si la sensación desagradable le molesta, haciéndole daño en distintas situaciones  o actividades; severo, si la manifestación se vuelve intolerable, acompañándole todo el tiempo, no logrando el paciente deshacerse de ello, y haciéndole daño ininterrumpido en sus actividades.

El grado de incomodidad, intolerancia o incapacidad que le causa al paciente, no se relaciona, frecuentemente, con el grado de intensidad del zumbido. Los cambio psicológicos, muchas veces presentes, tienen fuertes influencias en el agravamiento del síntoma.

¿Tiene el zumbido una causa?

Mucho se habla acerca de la dificultad de tratamiento del zumbido, pero esa dificultad será bien menor si se descubre la causa que lo originó.

El zumbido sigue siendo considerado como un síntoma sin cura establecida. Sin embargo, ello no significa que nada se pueda hacer por el paciente, principalmente sabiéndose que la determinación de la causa es sumamente importante para obtenerse una mayor probabilidad de éxito en el tratamiento.

Existen básicamente dos tipos de zumbido:

Zumbidos generados por el sistema auditivo
Zumbidos generados por el sistema auditivo, formado por las estructuras próximas al sistema auditivo 

Los zumbidos generados por el sistema auditivo son los más frecuentes, y pueden originarse en cualquier lugar de las vías auditivas, desde el conducto auditivo externo hasta el cerebro. Ellos se dividen en siete principales grupos causadores:

  • Causas otológicas: en principio, cualquier enfermedad o desorden se puede seguir de zumbido, desde el oído externo (cera en el conducto auditivo), oído medio (otitis) y oído interno (ruido intenso)
  • Causas metabólicas: alteraciones metabólicas, especialmente de la glucosa, triglicéridos y hormonas tiroideas, pueden causar o acentuar el zumbido.
  • Causas cardiovasculares: se deben analizar, pues son enfermedades que se encuentran fácilmente en la población en general. Las más comunes son: anemia, hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca, entre otras. De manera general, esas enfermedades promueven una disminución del torrente sanguíneo en la cóclea (oído interno), provocando un zumbido agudo.
  • Causas neurológicas: enfermedades neurológicas (esclerosis múltipla), traumatismo de cráneo, tumores, consecuencias de infecciones neurológicas (meningitis), entre otras, pueden ser la causa de zumbido. Algunas veces, el zumbido puede referírselo en la cabeza y no propiamente en los oídos.
  • Causas farmacológicas:  merecen una llamada de atención! El American Physician’s Desk Referente lista más de 70 medicamentos que pueden provocar zumbido como efecto colateral, entre ellos: ácido acetilsalicílico (aspirina), antiinflamatorios, ciertos antibióticos y algunos antidepresivos.  
  • Causas odontológicas: según  algunos autores, la disfunción de la articulación temporomandibular (ATM), así como del aparato masticador pueden causar zumbido.
  • Causas psicológicas: ansiedad y depresión pueden estar involucradas con el zumbido. Muchas veces, es difícil diferenciarse si eso es causa o consecuencia, o aún mera coincidencia, especialmente si el paciente  ya presenta ambos problemas hace varios años.
  • Los zumbidos generados por las estructuras próximas al sistema auditivo son comúnmente causados por cambios en los vasos arteriales o venosos, en los músculos o en la trompa de Eustaquio. En suma, ellos se dividen en vasculares (púlsateles) y musculares (clic) . Las principales causas son los tumores vasculares, las malformaciones vasculares, las contracciones rápidas (involuntarias, rítmicas) de uno o varios grupos musculares y la disfunción de la trompa de Eustaquio (tubo auditivo).

El oído consta de tres partes: oído externo, medio e interno. El oído externo se conforma del pabellón auricular y conductillo auditivo con membrana timpánica al fondo del conducto. En el oído medio se ubican los tres osículos (martillo, yunque y estribo) y apertura del tubo auditivo. El oído interno, o laberinto, se conforma del sistema vestibular (equilibrio) y cóclea. El sonido llega hasta el cerebro a través del nervio coclear.

Causa del zumbido: ¿cómo hace el médico el diagnóstico?

El historial del paciente es el primer y más importante paso hacia el diagnóstico. La descripción de algunos tipos de zumbido, la manera como el paciente lo refiere, la molestia que él produce, pueden ser informaciones útiles en la evaluación del médico, sugiriendo las probables etiologías de cada caso.

El paso siguiente en la evaluación del médico es el examen del paciente. Consiste en el examen físico (presión arterial, pulso, peso, examen otorrinolaringológico), evaluación de la audición y equilibrio. Un examen de imagen como la tomografía computarizada o resonancia magnética se podrá  requerir para estudio del oído medio, interno y estructuras craneoencefálicas relacionadas. Se podrán requerir pruebas laboratoriales, tales como sangre, secreciones, excreciones o fragmentos de tejido, a fin de detectarse posibles alteraciones tóxicas, infecciosas, sanguíneas, metabólicas, endocrinas, renales, hepáticas, intestinales.

Mediante la evaluación cuidadosa, minuciosa, juiciosa y general de todos los datos obtenidos se podrá determinar  el diagnóstico etiológico (causa) del zumbido. 

Sabiéndose la causa, se dará un paso adelante para la lograrse mejores resultados, ya que será posible tratar de modo específico la enfermedad, de la cual el zumbido es un síntoma apenas. Por supuesto que eso no siempre es posible, pero seguramente las probabilidades serán bien mejores que para aquellos que piensan que ‘zumbido es todo igual,…no tiene cura,…no se puede hacer nada…’

¿Cómo se trata?

Antes que nada, el médico debe tranquilizar al paciente en cuanto a la pequeña probabilidad de enfermedad grave. Muchos pacientes disminuyen la percepción de su zumbido apenas con palabras reconfortantes que les ayuden a resolver cualquier sospecha de ‘tumor en la cabeza’ o de que se están ‘volviendo locos’. Es importante asegurar el paciente de que, difícilmente, su zumbido va a empeorar, sino  más bien lo contrario, en la mayoría de los casos una mejora puede ocurrir con el paso del tiempo.

Después de llevarse a cabo una minuciosa evaluación  y de llegarse a la conclusión que no existe una enfermedad  causante del zumbido, es muy importante decirle al paciente que el zumbido que él tiene no es ninguna amenaza para su salud.

Se debe evitar los ambientes de ruido excesivo, pues la queja de deterioro tras la exposición al ruido es muy frecuente.

Se debe también evitar el abuso de cafeína, limitándose su uso a tres tazas de café casero al día. Chocolate, té (negro y mate) y  refrescos (tipo cola) también contienen cafeína y, además, muchos productos dichos descafeinados no están exentos de cafeína, sino que presentan reducción del 50% en su contenido.

Se debe evitar el tabaco y el consumo exagerado de bebidas alcohólicas, los cuales se consideran como factores agravantes del zumbido.

Ciertas medicinas en uso pueden ser la causa del zumbido, tales como el ácido acetilsalicílico (aspirina) y los antiinflamatorios. Algunos pacientes pueden, a un tiempo, estar tomando varios medicamentos (diabetes, hipertensión, corazón, depresión, ansiedad y reumatismo) y, en esos casos, es difícil saber cuáles de las medicaciones puede haber producido o empeorado el zumbido.

Si se constata cambios psicológicos relevantes como depresión y ansiedad, como agravantes del zumbido, se requiere un tratamiento con psicólogo o psiquiatra.

Tratamiento medicamentoso: no existe formula única de tratamiento para el zumbido. Cada caso es un caso y, por lo tanto, se debe adecuar el tratamiento para cada paciente.

El tratamiento de la causa es el más eficaz, neutralizándose o suprimiéndose el agente agresor, curando o mejorando el zumbido. Muchas veces, la causa no quedó establecida y, para estos pacientes, existen varios medicamentos disponibles con potencial para promover alivio. Si no ocurre eso con la primera opción, se pueden usar muchas otras. 

Entre los medicamentos prescritos están los que actúan sobre las células nerviosas hiperexcitadas de las vías auditivas, las cuyas drogas influencian el estado emocional (ansiolíticos, antidepresivos), vasodilatadores directos, reguladores del torrente sanguíneo y otros.

Terapia de habitualidad: es una terapia conductual, un reentrenamiento de las vías auditivas (tinnitus retraining therapy – TRT), cuyo objetivo es provocar el desaparecimiento de reacción al sonido del zumbido y la pérdida de sentimientos negativos asociados.

La TRT involucra dos principios básicos: la orientación que se hace a través de entrevistas, reuniones periódicas, con conferencias y intercambio de experiencias entre los pacientes, con el objetivo de desmitificar el zumbido; el enriquecimiento sonoro con la intención de aumentar la cantidad de sonidos a que el paciente se expone como, por ejemplo, el empleo de CDs  con sonidos ambientales. La orientación básica al paciente es: evitar el silencio.

Para el enriquecimiento sonoro existen aparatos generadores de sonido, estéticamente semejantes a los aparatos para sordera. El generador de sonido, que produce sonido constantemente, es colocado en la cabeza por cerca de 8 horas diarias.

En pacientes con pérdida auditiva y zumbido es importante prescribirse un aparato auditivo que, muchas veces, por sí solo, es capaz de mejorar, significativamente, la tolerancia del paciente al zumbido.

Terapias alternativas podrán se emplear para disminuir la percepción del zumbido, como el estímulo eléctrico de la cóclea, la acupuntura, la homeopatía.

¿Cómo evoluciona el zumbido?

La manera cómo evoluciona el zumbido severo con el paso del tiempo es una información importante en la asistencia médico-paciente. Respondiendo a los cuestionarios la mayoría de los pacientes afirmaron que, con el paso del tiempo, pasaron a mejor tolerar el zumbido; de aquéllos que completaron la terapia de habitualidad , un 80% tuvieron una importante mejora. 

Preguntas que Ud. Puede hacer a su médico:

¿Es el zumbido una enfermedad?
¿Por qué estoy con zumbido?
¿Tiene cura mi zumbido?
Si no tiene cura mi zumbido en el momento, ¿qué debo hacer para convivir con él?

 

DOLOR DE GARGANTA

 

¿Lo qué es?

Las causas de dolor de garganta son las más variadas.

Las amígdalas (palatinas) y las adenoides (amígdalas faríngeas) son las estructuras que poseen función de protección de los tejidos, así como los ganglios linfáticos. Posicionadas estratégicamente en las entradas del tubo digestivo y respiratorio ellas “combaten” simples bacterias y virus que entran por la nariz y por la boca. Resultan en una reacción inflamatoria inicial de las amígdalas para que el sistema inmunológico produzca anticuerpos (cree anticuerpos y marcadores) contra futuras infecciones.

Algunas veces, el germen responsable no se sitúa en las amígdalas, pero puede se extender a otros órganos, principalmente los riñones y  corazón. Puesto que las infecciones  son frecuentes en niños (que tienen contacto con nuevas sustancias todos los días), observase que la  hinchazón habitual de las amígdalas  puede bloquear el pasaje de la respiración  o de la ventilación de las tubas  auditivas  con consecuente otitis media en el corriente aumento de las adenoides, pudiendo llevar estos niños a la necesidad de extirpación  de estos tejidos (adenoamigdalectomía).

Estos tejidos linfoides (amígdalas y adenoides) no son los únicos  con esta función inmunitaria en esta región, pues existen “cordones” linfáticos por toda la faringe, no comprometiendo la inmunidad del individuo la eventual extirpación de estas estructuras  anatómicas (adenoamigdalectomía).

¿Cómo ocurren y cómo tratar?

Las infecciones bacterianas causan, en su mayoría, amigdalitis o faringitis.

Al examen encontramos:

  • aumento de volumen de las amígdalas,  
  • Enrojecimiento,
  • Eventuales placas blanquecinas,
  • Verdaderas úlceras en la superficie de estas amígdalas.

Se debe colectar material para examen bacteriológico con orientación del mejor antibiótico para aquella enfermedad (tratamiento ideal).  Caso el paciente esté muy debilitado (postrado), se debe solicitar una prueba de sangre para evaluar la repercusión  de la enfermedad en el organismo.

Los antibióticos deben ser administrados, como mínimo, siete días, pero los síntomas disminuyen en dos o tres días.

La garganta puede resultar infectada por una virosis, pero en general no se forman placas blanquecinas y secreciones purulentas en las amígdalas.

La mononucleosis es la virosis que se manifiesta en la garganta con la mayor repercusión sistémica. 

Se podrá encontrar muchos ganglios linfáticos cervicales, dificultad para deglutir, dolores por todo el cuerpo, postración, además de la prueba de sangre resultar alterado con predominio de linfocitos (atípicos).

El tratamiento de elección es el reposo y la observación de complicaciones como, por ejemplo, la hepatitis.

La obstrucción nasal hace que las personas respiren por la boca. Así es que al respirar de esta manera no calientan, no filtran, ni humidifican el aire, que al colisionar directamente contra las paredes producen “dolor de garganta”. El reflujo gastroesofágicofaríngeo “quema “ químicamente la garganta con ácido clorhídrico (producido normalmente en el estómago). Las bebidas alcohólicas (principalmente las destiladas) también contribuyen para el malestar en esta región. 

El tabaco, el té, el mate, el café y otras bebidas calientes también suelen agredir esta región al mantener temperaturas superiores al 75º C.

La contaminación es responsable por innumerables problemas de difícil diagnóstico (y difícil manejo terapéutico, por no ser posible alejarse las causas del problema.) 

Preguntas que usted puede hacer a su médico.

¿Por qué presento faringitis o amigdalitis frecuentes?
¿Lo qué debo hacer primero cuando tengo una amigdalitis?
¿Puedo beber bebidas heladas cuando tengo ardor de garganta?

 

MAL ALIENTO

 

Nombre alternativo: halitosis

¿Qué es?

Consiste en olores desagradables originados en la cavidad bucal o a través de la respiración.

Desde la antigüedad se queja la gente del mal aliento. Desde unos 3,5 miles de años, el médico griego Hipócrates ya recetaba un enjuague de vino con hierbas aromáticas para mejorar el aliento. Y un joven fabricante de cosméticos en la vieja Roma  volvió riquísimo al inventar  y empezar a producir esencia de menta para mejorar el aliento.

¿Cómo ocurre?

Alrededor del 60% de toda la población mundial ha presentado o presenta mal aliento. Una de las causas básicas del mal aliento, o halitosis, está relacionada con las salsas picantes que se utilizan en nuestra alimentación. Tras la digestión del ajo o cebolla, por ejemplo, su olor no sólo se despide en nuestro aliento, sino que incluso se lo exhalamos a través de la piel, o viene del aire que expelimos de los pulmones.

 Más del 90% de aquella ‘bocanada repulsiva’ que mucha gente tiene proviene de los residuos alimentários de lo que comemos durante el día, sin que tengamos acceso o tiempo para cepillar los dientes después de cada comida, incluso aquello cafecito en la oficina. Partículas minúsculas de comida se pegan entre nuestros dientes,  puentes removibles  o dentaduras postizas

Si usted padece de placas en la encía, tal efecto puede perdurar por días. Una de las causas más comúmnes de halitosis es la acumulación de alimentos en los recovecos de las amígdalas, lo que suele producir ‘fermentación’ de estas sustancias y la consecuente proliferación de bacterias. Hay una eventual liberación de unas cuantas  ‘migajuelas’ mal olorosas, cuya condición se llama  de amigdalitis caseosa.

La bacteria que vive en la boca y se banquetea con los residuos de comida que quedan atrapadas entre los dientes es la primera causa del mal aliento. Dado que ella fermenta, sus subproductos producen gas sulfúreo, el mismo que está presente en el huevo podrido. A esas bacterias les gustan se ubicar en la parte anterior de la lengua, donde producen el moco blanquecino que de ordinario  constatamos por las manañas.

Afortunadamente para nosotros, la naturaleza hizo que el cuerpo humano tuviera en la boca sus propias defensas antibacterianas: la saliva. La bacteria bucal que causa el mal aliento es ‘anaerobica’, es decir, las que les gustan vivir en sitios donde haya poco o ninguno oxígeno. La saliva, entre otras cosas, contiene exceso de oxígeno

El olor desagradable que sentimos en nuestro aliento al despertarnos proviene de la bacteria que se ha escondido en sitios de la boca desprovistos de oxígeno. Las glándulas salivales restringen al mínimo su producción durante las horas de sueño, porque no está usted despierto y comiendo. La boca se vuelve reseca y las bacterias se multiplican, haciendo que a usted le huela el aliento a fermentación por lo que comió usted en la noche anterior.

¿Qué hacer?

Cepíllese los dientes siempre que lo pueda, especialmente después de comer.
Pásese hilo dental entre los dientes y después haga enjuagues vigorosos (si quiere puede hacer enjuagues con una pizca de bicarbonato de sodio para que sea más eficaz).
Después haga gárgaras para lavarse la lengua, sobre todo la parte del fondo
Aumente el volumen de la orina
Para aumentar la producción de saliva , evitando el perjudicial reseco, chupe una  goma de mascar cualquiera (preferentemente diet)
Tenga una alimentación rica en zanahoria, manzana y otros alimentos  con fibras. Ellos le ayudan a promover una limpieza general en la parte de los dientes que queda a lo largo del borde de las encías.
Para disminuir el mal aliento proveniente del exceso de bebida o cigarillo, intente  hacer enjuagues tres veces al día con agua y limón (sin azúcar o productos dietéticos). El limón tiene ácidos que anulan los olores típicos de esas sustancias.
Usted debe beber bastante agua.
Vaya a visitar a su dentista  por lo menos dos veces al año.
 

Preguntas que puede Usted hacer a su médico:

¿Qué debo hacer en primero lugar, cuando se presenta la halitosis?

¿Quién debe coordinar la investigación, el otorrino (otorrinolaringólogo), el dentista o el gastroenterologista?

¿puedo yo utilizar enjuagues y gárgaras con productos populares?

 

SINUSITIS

SINUSITIS

¿Que es?

Sinusitis es una enfermedad inflamatoria y/o infecciosa que afecta las cavidades existentes alrededor de la nariz. Éstas deberían comunicarse con las fosas nasales sin impedimentos. Ellas son cavidades revestidas por una mucosa que requiere ventilación para la manutención de la normalidad en el área afectada.

En la figura [ * ]se muestra la región de la nariz para una visualización interna de sus componentes. Obsérvese la proximidad de estas cavidades paranasales (al rededor de la nariz) con las estructuras de las órbitas (ojos), dientes y del cerebro. La sinusitis puede llevar a complicaciones serias en estas regiones vecinas.

¿Cómo se adquiere?

Tras una infección viral, inflamación de origen alérgica o por contaminantes, la mucosa de la región nasal aumenta su volumen y obstruye la comunicación de estas cavidades con las fosas nasales. Tal obstrucción ocasiona el inicio de la colonización por gérmenes y hongos, los cuales estaban presentes en la región pero no encontraban condiciones favorables para su crecimiento.

¿Qué se siente?

La enfermedad puede provocar sensación de peso en la cara, goteo nasal, dolores de cabeza, sensación de mal olor oriundo de la nariz o de la boca, además de obstrucción nasal con estornudos eventuales.

¿Cómo el médico hace el diagnóstico

El diagnóstico se hace a través de la historia que relata el paciente, el examen físico de la región y aquellos exámenes radiológicos eventualmente necesarios.

¿Cómo se trata?

El tratamiento se realiza con analgésicos, medicamentos para mejorar la permeabilidad nasal, además de antibióticos específicos a los gérmenes que fueron encontrados en la región. Las infecciones sinusales por hongos requieren tratamiento con medicamentos contra hongos.

¿Cómo se previene?

A través del cuidado con la salud para evitar las infecciones virales y para la manutención de la permeabilidad nasal durante éstas virosis; del correcto tratamiento de las afecciones alérgicas; de la corrección quirúrgica de las eventuales desviaciones obstructivas del tabique nasal y/o cornetes nasales obstructivos, se puede prevenir las sinusitis.

Los que viven en regiones frías o con grandes variaciones climáticas a lo largo de los días o meses deben tomar cuidados más intensos debido a su mayor propensión a la enfermedad.

Preguntas que puede usted hacer a su médico:

¿Tiene mi sinusitis cura?

¿Cuales son las repercusiones, a medio y largo plazo, de una sinusitis mal tratada?