Pólipos colorrectales

Nombre alternativo: pólipos intestinales

¿Qué es?

Pólipo es un crecimiento anormal que surge en la mucosa (tira de revestimiento interno de algunos órganos del cuerpo humano) del intestino grueso (colon y recto.) Esta formación puede tener el aspecto de una bola fija a la mucosa intestinal o a ella ligada  mediante un pedículo; en el primero caso es llamado pólipo sésil (sin pie) y, en el segundo, de pólipo pediculado.

¿Cómo se desarrolla?

El pólipo puede manifestarse en cualquier edad (niño o adulto), así como puede existir sin presentar cualquier síntoma por mucho tiempo. La eliminación de sangre por el ano puede ser signo indicativo de la existencia de pólipo intestinal.

Cuando el pólipo tiene un pedículo más o menos largo, y se encuentra implantado en alguna de las porciones terminales del intestino (por ejemplo el recto), el puede ser exteriorizado durante el esfuerzo de evacuación y ser detectado por el paciente. En esto caso el diagnóstico de pólipo queda facilitado. 

¿Cómo se hace el diagnóstico? 

La presencia de sangre en las heces o en el inodoro, después de la evacuación, puede llevar a una hipótesis inicial de la existencia de pólipo en la luz intestinal (espacio por donde circulan las heces).

EL examen con endoscopia es el medio más exacto para obtener el diagnóstico diferencial de pólipo o de otra patología causadora de sangrado. Esta endoscopía,

llamada colonoscopía, además de hacer el diagnóstico puede igualmente realizar el tratamiento, pues la mayoría de los pólipos puede ser retirada durante el examen.

El pólipo es simplemente la forma macroscópica, la experiencia del médico que hace la endoscopia y el examen microscópico en el laboratorio es lo que indicará la naturaleza del pólipo, si es benigno o maligno. Por lo tanto, se debe enviar todo pólipo retirado al laboratorio para examen microscópico. 

Como se trata?

El examen puede constatar la existencia de un o más pólipos ( sésiles  o pediculados), con diversos tamaños. La retirada puede se constituir en la cura total, si el pólipo es benigno o maligno sin metástasis, o como un medio diagnóstico para otras lesiones del intestino.

En el niño, con más frecuencia, la existencia del pólipo en el intestino, dependiendo del tamaño y de su localización, puede provocar obstrucción intestinal (invaginación intestinal), que determina la necesidad de cirugía de urgencia, para retirada del pólipo y tratamiento de la obstrucción.

Una gran cantidad de pólipos puede indicar que el paciente es portador de una poliposis  familiar o de una poliposis múltipla. Este paciente se debe someter a una cirugía para retirada del colon, lo que no le impedirá de vivir en condiciones satisfactorias. Todos sus  familiares  consanguíneos deberán ser examinados por colonoscopía para el diagnóstico de la enfermedad.

Preguntas que usted puede hacer a su médico.

 ¿Qué causa pólipos en el intestino?
¿Este es problema hereditario?
¿Esto puede causar cáncer? ¿Es maligno? ¿Hay cura?
¿Cómo hacer el diagnóstico?
¿Es necesaria la colonoscopía?
¿Sangrado es signo de pólipo?
¿Estos pólipos pueden volver después de la cirugía?

FISURA ANAL

¿Qué es?

Fisura anal es una herida (úlcera) al borde del ano. Ocurre, generalmente, como resultado del impacto y rozamientoito de heces muy sólidas (en la evacuación) contra el canal anal.

¿Que se siente?

El paciente siente dolor en el ano en el momento de la evacuación, dolor que persiste desde algunos minutos hasta, a veces, muchas horas. El dolor puede aliviar sin medicación pero, en algunas ocasiones, es necesario el uso de analgésicos, tal su intensidad. A menudo puede ocurrir sangrado en el momento de la evacuación o durante la higiene. En general, es de pequeña cantidad, algunas gotas de sangre cesando habitualmente después de la evacuación.

¿Como se desarrolla ?

Esta lesión se puede cicatrizar espontaneamente o con tratamiento especializado. Si persiste por mucho tiempo (semanas o meses), se constituye en lo que llamamos de Fisura Anal Crónica; entonces el tratamiento, como regla, es quirúrgico.

Esta úlcera no se maligniza pero no es imposible que, junto a esta enfermedad benigna (fisura), ya esteja instalada una afección maligna (cáncer.) Esta posibilidad obliga al paciente, con los síntomas descritos, a procurar su médico que le hará el diagnóstico de apenas una úlcera (fisura anal) o confirmará la existencia de un tumor maligno concomitante.

En el incio de la sintomatologia de la fisura (dolor y sangre) si el paciente utilizar el autoexamen (con espejo) solo verificará la existencia de un corte (úlcera) en el borde anal. Con el paso del tiempo y la cronificación de esta úlcera, se podrá observar  un bulto de piel hacia la parte más externa del canal.

¿Cómo se trata?

Para el tratamiento de estas lesiones, la quirurgia es la indicación correcta.

En la fase aguda la úlcera puede ser tratada clinicamente, si el médico confirmar el diagnóstico

En la fase crónica debe ser tratada con quirurgia, que consiste en la retirada del bulto de piel, y en la realización de una esfincteroplastia, es decir, el tratamiento quirúrgico de una porción del músculo del ano. Es una quirurgia realizada sin necesidad de admitirse el paciente en el hospital, en general, con anestesia local. La recuperación es rápida con la condición de que el paciente se abstenga de sus actividades habituales, como mucho, por dos a tres días. La recuperación es casi indolora; el dolor, si presente, puede aliviarse con el uso de analgésicos por vía oral.

Preguntas que usted puede hacer a su médico.

¿Existe tratamiento clínico para este proceso o solamente solución quirúrgica?
¿ Cómo se hace la prevención para este tipo de proceso?
¿Existe relación entre fisura anal y estreñimiento?

SANGRADO ANAL

El sangrado anal puede ser causado tanto por la ocurrencia de hemorroides como por otras enfermedades menos o más grave que la enfermedad hemorroidal.

Entre estas se puede citar:

  • Patologías del anorrecto.
  • Patologías del Recto.
  • Patologías del colon.

Se debe aún considerar que ellas todas pueden ser de origen benigno o maligno.

En este momento, nos gustaría recordar a los lectores que un gran porcentaje de portadores de sangrado anal deja de intentar un diagnóstico por temor al tratamiento que la tradición ha marcado como doloroso o demorado lo que, en el presente, ya no es verdadero.

En el caso de la enfermedad hemorroidal, queremos resaltar que el tratamiento se tiene desarrollado hasta el punto de que la terapéutica quirúrgica se reserva, en general, para los cuadros más avanzados de esta condición.

Pero lo más importante es que se tenga noción que el sangrado no es sinónimo de hemorroides, y que no todas hemorroides necesitan tratamiento quirúrgico o presentan sangrado.

Existen otras afecciones que producen sangrado anal:

  • Hay en la estructura del ano una región denominada zona dentada (línea pectínea) donde se encuentran algunas formaciones diferenciadas: las criptas y las papilas anales.
  • Procesos patológicos, como las infecciones, pueden instalarse en estas citadas estructuras causando dolor y produciendo discretos sangrados.
  • Estas infecciones pueden evolucionar, localizándose en glándulas que existen en esta área, y determinar la formación de un absceso anal con dolor intenso.
  • Su drenaje espontáneo provoca eliminación de secreción purulenta que muchas veces es acompañada de pequeño sangrado.
  • El recto es la última porción del colon antes de llegar al ano. Existen patologías del recto, tales como procesos inflamatorios o pequeñas masas (pólipos), que pueden producir sangrado anal.
  • Estas dos enfermedades son buenos ejemplos de patologías que necesitan exámenes especializados, que deben ser realizados, generalmente, en ambulatorio; eso porque, para llegar a estos diagnósticos, es necesario que se utilice instrumental adecuado que permita visibilizar tales dolencias.

Además de ello, para patologías inflamatorias del recto, así como para pólipos, una vez confirmada su existencia, el paciente deberá someterse a una investigación más detallada. Ambas necesitan, por lo tanto,  un examen de endoscopia denominado Colonoscopia.

Las enfermedades inflamatorias, inicialmente, son de tratamiento clínico que depende del tipo de inflamación, extensión del comprometimiento del colon y eventuales complicaciones, como por ejemplo un estrechamiento el intestino. En cualquiera de los casos, es necesario el examen de laboratorio del material recogido en la colonoscopia.

La otra patología citada, el pólipo, puede ser único o múltiplo. Cuando se presenta apenas uno o en pequeño número, ellos son retirados durante el examen de endoscopia. En esto caso, la endoscopia tiene no sólo una finalidad diagnóstica, sino que también terapéutica, resolviendo el problema, por lo menos, hasta se conocer el resultado del examen de laboratorio del tejido retirado.

Cabe llamar la atención que estas dos patologías citadas, que son inicialmente benignas, pueden, en una fase más adelantada, volverse malignas. He aquí, entre otras, una de las razones por la cual se debe buscar el diagnóstico siempre que haya los primeros signos de sangrado anal. Cabe entonces destacar que estas enfermedades son tratadas de una forma bien más eficaz si el diagnóstico es precoz.  

También puede el cáncer de colon, en algunas situaciones, mostrar señales de su existencia a través de eliminación de sangre por el ano, durante la evacuación del vientre o fuera de ella. Es una enfermedad muy frecuente y, si tratada precozmente, tiene un alto índice de cura.

Insistimos por lo tanto que, al surgir un cuadro como sangrado anal, el paciente deberá tratar de aclarar lo antes posible su causa (sólo será urgente si el sangrado es abundante), y el diagnóstico en la fase inicial, por regla general, llevará a un tratamiento clínico o quirúrgico con mejores resultados.

El individuo que tenga un sangrado anal no deberá comparar su caso con lo que ocurrió con sus conocidos, amigos o familiares, pues cada caso tiene causas específicas que solamente podrán ser determinadas por el examen realizado por el médico. Y, además de ello, no toda igualdad de patología determina la misma evolución terapéutica y, aún menos, el mismo pronóstico. Los resultados son siempre individuales y no colectivos.      

HEMORROIDES

 

Pueden presentarse con o sin síntomas. Los síntomas y señales son variables en número e intensidad. Puede haber dolor, hemorragia, aumento del volumen alrededor del ano (encontrado más a menudo con el esfuerzo de la evacuación); siendo éstos los síntomas más frecuentes. Muchas hemorroides no son relatadas por el paciente, sino que son diagnosticadas por el doctor en el examen físico especializado.

En cualquier situación, el tipo de tratamiento es diferente para cada paciente. También, todos deben saber que, la diagnosis temprana de hemorroides en el examen de la región anal y rectal, no exime al paciente de someterse al examen completo.

¿ Que es un examen completo?

Observar la región anorectal:

En la observación de la región, el médico puede encontrar lesiones de piel, tumores, hemorroides externas.

Proceder al examen rectal digital:

Verificar las condiciones del músculo rectal, presencia de tumores en el recto y en el canal anal, condiciones de la próstata en hombres, masas pélvicas, o posición y tamaño alterados de los órganos femeninos.

Endoscopia o rectosigmoidoscopia:

Visualizar hemorroides, tumores u otras alteraciones en la mucosa de este segmento intestinal, y permitir la biopsia, que se realiza sin dolor ( sin necesidad de anestesia).

El tratamiento varía, extendiéndose de un tratamiento tópico con supositorios o ungüentos, a la ligadura con elástico (hecho en el consultorio del médico) a la microcirugía, la cauterización o el tratamiento quirúrgico.