IMPOTENCIA

IMPOTENCIA

Mito masculino – Temor del desempeño

Vivimos en una sociedad muy machista, infelizmente para todos nosotros. Para los hombres, en especial, existe una presión desenfrenada para la actividad sexual predatoria. ¡Lo que cayó en la red es pez ¡

Existe, por señal un mito milenario de que los hombres están siempre aptos para el sexo, independientemente de cualquier otro factor. Deben siempre estar con deseo, deben tener plena erección y no fallar jamás.

Esta situación es una carga muy grande para los hombros de cualquier un. A bien de la verdad, ¿cual el hombre a quien nunca le faltó la potencia?

¿Cuál la mujer cuyo compañero ya no perdió la erección alguna vez en la vida?

Es necesario desmitificar esta situación. La impotencia (disfunción eréctil) solo se torna un problema o una enfermedad cuando ella predomina en la vida sexual de un hombre. O sea, cuando hay una incapacitad persistente o repetida de mantener una erección hasta la conclusión de la actividad sexual. Algunos se quejan de la falta de rigidez completa para conseguir una penetración. Otros consiguen tener el pene rígido, pero en el momento de introducirlo pierden la potencia.

¡Atención! La eventual ocurrencia de pérdida de la erección no es considerada impotencia.

¿Lo que causa la pérdida de erección?

Las pesquisas son contradictorias: algunas dicen que 90 % de la impotencia tiene causa emocional.  

  • El estrés a diario.
  • La discordia conyugal.
  • La falta de atracción por la compañera.
  • Ansiedad o depresión.
  • Temor de no practicar el sexo adecuadamente.
  • Conflictos emocionales antiguos.
  • Culpa y represiones sexuales
  • Son algunas de las causas psíquicas comunes.

Otros trabajos científicos relatan que la disfunción eréctil de los hombres es, en la mayoría de los casos, orgánica, principalmente cuando el hombre tiene más de 50 años.

 
Deficiencia de algunas hormonas masculinas como la testosterona
 

  • Exceso de prolactina
  • Presencia de algunas molestias como la diabetes mellitus
  • El uso de medicamentos para combatir la hipertensión
  • La anormalidad vascular peniana

Son factores orgánicos importantes que se deben considerar en la evaluación de esta disfunción sexual.

¿Tiene cura?

Podemos pensar que hay una suma de estos factores orgánicos y emocionales en la determinación de la impotencia. Para el tratamiento, entonces, debemos combinar algunas técnicas terapéuticas para obtención de mayor suceso.

Después de algunas pruebas de rutina, detectamos la presencia o no de algún problema orgánico. Por ejemplo, si hay falta de testosterona, podremos reponerla a través del uso de medicación. Si hay problema vascular o neurológico, podremos indicar una cirugía o colocación de prótesis. Entretanto, tales métodos más invasivos son los últimos a escogerse para el tratamiento de la impotencia, son, solamente utilizados cuando otros métodos ya fallaran completamente.

Cuando no hay muchos datos positivos en los exámenes, podremos emplear un tipo de tratamiento psicológico, denominado psicoterapia “cognitiva-comportamental” que es basada en tareas sexuales progresivas y orientación. El empleo concomitante de algunas medicaciones que provocan erección tiene gran suceso terapéutico en muchos casos. Entretanto, ellas nunca deben ser utilizadas sin acompañamiento médico especializado.

DESEO SEXUAL INHIBIDO

DESEO SEXUAL INHIBIDO

También conocido como Deseo Sexual Hipo- activo (DSH), esta disfunción sexual es muy frecuente en los consultorios de terapia sexual. Caracterizase por disminución o ausencia completa de fantasías eróticas y de deseo de tener actividad sexual.

La persona que sufre de este mal generalmente tiene dificultad en el envolvimiento con su pareja, pues ellos se quejan de falta de intimidad o reciprocidad.

La frecuencia sexual queda muy disminuida, salvo situaciones en las cuales la persona puede fingir placer mismo cuando desmotivada. En algún momento, más temprano o más tarde, el compañero se da cuenta, trayendo a superficie conflictos conyugales.

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¿Por qué disminuye el deseo?

Varios factores pueden determinar el DSH. Siempre debemos observar si hay alguna causa orgánica que determinó la baja del deseo, como por ejemplo, desequilibrios hormonales, nódulos dolosos o infecciones genitales, o el uso de algunos medicamentos con efectos secundarios, que tiendan a la disminución del deseo sexual.

Enfermedades psiquiátricas, como depresión, pueden suprimir la motivación por sexo.

Las causas psicológicas más profundas son

  • Situaciones traumáticas de abuso sexual.
  • Comportamiento seductor por parte de los padres.
  • Dificultad en juntar amor y sexo en la misma persona (esposa x prostituta)
  • Conflictos entre la pareja.-
  • Competencia temida con el padre o la madre, entre otros

¿Y tiene solución?

El Deseo Sexual Hipoactivo (DSH), es una de las disfunciones más difícil de tratar, pues generalmente ataca las personas por muchos años y los pacientes resisten a buscar ayuda.- A veces es el propio compañero que aconseja o convence su par, a consultar con el terapeuta sexual.

Una avaluación es hecha para eliminar causas orgánicas. En caso de existir, se orienta al paciente para un especialista de acuerdo con el problema específico. Eliminando las causa orgánicas, se inicia algún tipo de tratamiento psicoterápico.

Tipos de tratamientos psicoterápicos.

Psicoterapia Cognitiva – Conductual

Se funda en la teoría de comportamientos aprendidos. O sea la persona que aprendió a apagar su deseo, reaprende a encenderlo a través de orientación especializada y de tareas sexuales evolutivas. Dos científicos americanos (Masters y Johnson), estimulaban sus pacientes a redescubrir el sexo. Proponían tareas sexuales, que debían ser realizadas en la intimidad de la pareja

Eran denominadas de Focos Sensoriales. Iban desde caricias hechas mutuamente en el cuerpo, sin tocarse los genitales, hasta la masturbación conjunta y el propio acto sexual. Esta modalidad de terapia, tiene un limitado suceso en los casos de DSH pues alcanza niveles muy bajos en los casos de conflictos conyugales emocionales.

Nueva Terapia Sexual

Este tipo de tratamiento es una combinación de tareas sexuales con interpretaciones focales de los factores del alejamiento sexual. El Psiquiatra Sexual recomienda las tareas que serán realizadas por la pareja, y cualquier dificultad en la ejecución es discutida posteriormente en sesión psicoterápica. Se buscará averiguar los conflictos emocionales, que están escondidos bajo las actitudes de rechazo que el paciente tiene para con el tratamiento. Por ejemplo hacer una comida abundante antes del encuentro sexual, para evitar la intimidad en la misma noche. Esta técnica terapéutica, tiene éxito en los casos donde haya conflictos emocionales moderados.

Psicoterapia de Orientación Analítica/

Es indicada para los casos en que hay conflictos emocionales más graves, como abuso sexual en la infancia por ejemplo. Se trata de sesiones psicoterápicas en las cuales el paciente es convidado a hablar todo lo que le viene a la cabeza.- El Terapeuta Sexual a través de interpretación, comparación y aclaración va a ayudar al paciente a comprender la relación entre sus problemas más profundos, con su impedimento sexual.-Al hacer el vínculo, se espera el alivio del síntoma sexual

DISFUNCIÓN DEL DESEO SEXUAL FEMENINO

DISFUNCIÓN DEL DESEO SEXUAL FEMENINO

DESEO SEXUAL HIPOACTIVO

“Me siento cobrada en la cama. Finjo placer o me quejo de dolor de cabeza”

Cada vez más las mujeres buscan ayuda cuando siéntense desmotivadas sexualmente. Buscan apoyo en amigas, profesionales de la área de la salud, como psiquiatras, psicólogos o mismo ginecólogos, Raramente hablan con sus compañeros porque se sienten amenazadas en la estabilidad de sus interrelaciones.

Muchas veces, adoptan la vieja postura de “lucha o fuga”. O sea, o combaten su problema insistiendo en la relación sexual mismo no placentera, fingiendo deleite y orgasmo, (lo que deja su compañero afuera de la realidad y excluido como apoyo), o huyen del contacto sexual como “el diablo huye de la cruz”, quejándose de dolores de cabeza, cansazo y irritación, (evitando el apoyo de su pareja, que generalmente siéntese rechazado.)

Muchas veces el problema es dislocado para su compañero, encarado como “enemigo”, responsable por la pérdida del deseo. La depresión es una consecuencia frecuente y el desajuste conyugal es el paso siguiente.

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¿Pero que es esto?

Llamamos de Deseo Sexual Hipoactivo (DSH) a este trastorno sexual que acomete, en media, 35 % de la población brasileña. Caracterizase por una disminución o ausencia completa de fantasías eróticas y de deseo de tener actividad sexual. Hay dificultad en el envolvimiento con el compañero, pues este quejase de falta de intimidad o reciprocidad.

¿Y disminuye por qué?

Varios factores pueden determinar el DSH. Entre los factores orgánicos, debemos prestar atención a desequilibrios hormonales. Aumento de la prolactina, disminución de la testosterona o de estrógeno, pueden causar una baja importante de la motivación sexual. Varias medicaciones están disponibles para tratar el problema, como las hormonas de reposición o drogas que restituyen el equilibrio hormonal.

Cuando hay infección en la vagina o nódulos, la mejora de estos cuadros, con tratamiento adecuado (antibióticos, analgésicos, lubrificantes, tratamiento quirúrgico), restaura el deseo sexual.

Otro grande factor de disminución del deseo es la depresión. Cuadros de intensa tristeza y sentimientos de desvalido acaban con el apetito sexual. El tratamiento de estos trastornos con antidepresivos puede restaurar el previo deseo sexual. Infelizmente, gran parte de estas medicaciones puede causar efectos colaterales sexuales de corto y largo plazo, como disminución del deseo, impotencia, retardo de la eyaculación y anorgasmia. Por esta razón, el tratamiento de la depresión debe ser ministrado y acompañado por lo psiquiatra. Existen algunas medicaciones que pueden ser prescritas como “antídotos” para estos efectos colaterales sexuales. De esta forma, la persona puede beneficiarse del tratamiento para depresión sin perjudicar su vida sexual.

Los factores sociales y psicológicos tienen mucho peso en el Deseo Sexual Hipoactivo.

La manera de creación de las mujeres en los países occidentales, con mucha represión y influencias culturales negativas en lo que dice respecto a la sexualidad, trajeron profundas consecuencias para la vida sentimental y sexual femenina. La mujer no es estimulada a verse, tocarse y conocerse sexualmente cuando comparada al hombre. Se educaba para no permitir que la sexualidad femenina llegase a la superficie. Después de la revolución sexual de los años 60, hubo tentativa de inversión de estos valores. Entretanto, buscase aún hoy un medio termo, un equilibrio para la real identidad femenina.

Es común el conflicto entre ser una mujer maternal y también sexual, como si fueran funciones incompatibles. Las quejas de bajo libido y depresión no son raras después del parto. La pareja puede comenzar a desajustarse mismo durante la gravidez. La mujer pasa a verse y a ser vista como un ser idolatrado, puro, destituido de atractivos sexuales. Pasa a negar el lado sexual en pro de ser madre.

Citaciones traumáticas de abuso sexual, mensajes anti-sexuales durante la infancia, culpas, comportamiento seductor por parte de los padres, dificultad de unir amor con sexo en si misma (esposa X prostituta), rabias entre el casal y competición temida con el padre o la madre, entre otras, son fuentes de bajo libido en las mujeres.

Posibles soluciones:

El DSH es una de las disfunciones más difíciles de tratarse, pues generalmente acomete el individuo por largos años, porque las personas resisten mucho a procurar ayuda, Es frecuentemente originado por factores psicosociales, siendo los raros casos de enfermedad orgánica encaminados para especialistas.

Gran parte de las mujeres pueden beneficiarse de reeducación sexual, visando la información y la permisión sexual. O sea, muchas mujeres no aprendieran a aceitarse sexualmente y conocerse, debiendo pasar por un proceso de reeducación sexual al nivel de consultorio. Es lo que denominamos de terapia cognitivo-conductual.

Otras presentan problemas más profundos de autoestima, de culpas y represiones. Para estos casos, la psicoterapia de orientación analítica y/o psicodrama pueden ayudar significativamente.

No deje de procurar ayuda.

¡Busque una alternativa para su salud sexual!