INFECCIÓN HOSPITALARIA

INFECCIÓN HOSPITALARIA¿Qué es?

Cualquier tipo de infección adquirida después del ingreso del paciente en un hospital, o después del alta hospitalaria, cuando esta infección esté directamente relacionada con la internación o procedimiento hospitalario como, por ejemplo, una cirugía.

El diagnóstico de infección hospitalaria implica el uso de algunos criterios técnicos, previamente establecidos:

Observación directa del paciente o análisis de su expediente médico.
Resultados de exámenes de laboratorio.
Si no hay evidencia clínica o de laboratorio de infección en el momento de la admisión en hospital, se suele llamar infección hospitalaria toda manifestación clínica de infección que se presente después de 72 horas de la admisión en el hospital.
También se suele llamar infecciones hospitalarias a aquellas que se manifiestan antes de 72 horas de la admisión, cuando asociadas con procedimientos médicos realizados en este periodo. Los pacientes transferidos de otro hospital son considerados portadores de infección hospitalaria de hospital de origen. Las infecciones de recién nacidos son hospitalarias, a excepción de las trasmitidas por la placenta o las asociadas con la bolsa rota superior a 24 horas.

¿Cómo se adquiere?

Cualquier persona que es obligada a internarse en ambiente hospitalario para tratamiento médico está sujeta a contraer una infección hospitalaria, que está directamente relacionada con el tiempo de internación y procedimiento a ser realizado. En procedimientos quirúrgicos siempre existen más riesgos de contraer infección que en una internación sin procedimientos ya que Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) o Centros Quirúrgicos son lugares donde hay mayor probabilidad de contraer infección.

¿Qué se siente?

Los síntomas son relacionados con el local del procedimiento o involucran  algún sistema como el respiratorio o urinario. Pacientes graves pueden presentar comprometimiento de todo el organismo.

¿Cómo se trata?

Después del diagnóstico de infección hospitalaria, el tratamiento se realiza siempre con antibióticos inyectables y por un periodo de 14 a 30 días.

¿Cómo se previene?

La prevención de infecciones hospitalarias por todo el mundo depende mucho más de la institución hospitalaria y de sus trabajadores que de los pacientes, ya que nadie se interna con el propósito de contraer enfermedades dentro del hospital.

Los cuidados para evitarse un elevado número de infecciones y su prevención y control involucran medidas de calificación de la asistencia hospitalaria, de vigilancia sanitaria y otras, decididas en el ámbito del gobierno.

GIARDIASIS

 

Infecciones por Giardia; Giardiosis, diarrea del viajero

¿Qué es?

Infección intestinal causada por un protozoo (ser unicelular) flagelado, limitada al intestino delgado y al tracto biliar. Esto parásito presentase en dos formas: trofozoito – que son las formas activas viviendo y se reproduciendo en el hospedero – y las forma de quistos – que son las formas infectantes y de resistencia del parásito. Los quistos tragados, en su pasaje por el medio ácido del estómago, se activan y se transforman en trofozoitos.   

¿Cómo se adquiere?

La Giardia es encontrada en el mundo entero. En los países en desarrollo y, particularmente, en los tropicales puede afectar el 50 % de la populación. La transmisión es oral-anal, y en esta situación tiene como población de riesgo las personas pobres, con malas condiciones de higiene, niños pequeños, además de adultos que no tienen precauciones de higiene en las relaciones sexuales, principalmente en el sexo anal. La mayoría de las epidemias comunitarias se hace por contaminación del suministro de agua. La contaminación directa se da por transferencia de los quistes, a través de las manos sucias de heces para la boca y, indirectamente, por la ingestión de alimentos o agua contaminados. Animales contaminados como perros, gatos y ganado. Los quistes contaminantes pueden permanecer viables en el medio ambiente  por meses. 

¿Qué se siente?

El periodo desde la ingestión de los quistes hasta el surgimiento de la enfermedad varia de 1 a 4 semanas. La mayoría de las infecciones, tanto en adultos como en niños, es sin síntomas se caracterizando apenas por la eliminación del microorganismo. La infección sintomática puede se desarrollar con amplio espectro de manifestaciones clínicas, desde diarrea aguda, con heces líquidas y dolor abdominal, hasta diarrea crónica, resultante de la malabsorción, lo que acarrea esteatorrea (heces con exceso de grasa con malo olor y que adhieren a las paredes del inodoro, propiciando el surgimiento de deficiencia de las vitaminas liposolubles y incluso deficiencia de crecimiento. Los síntomas diarreicos se deben  a las toxinas producidas por la Giardia, y la reacción es atribuida a la multiplicación de los parásitos. 

¿Cómo se diagnostica?  

Las maneras de confirmación diagnóstica van desde la identificación de los quistes o trofozoitos en la microscopia de las heces hasta la investigación de antígenos de Giardia en las heces o en el aspirado del contenido duodenal. En casos muy especiales se recurre  hasta a la biopsia duodenal. En la investigación de parásitos en las heces, el aumento de una muestra de  heces para tres muestras recogidas en días alternados aumenta la probabilidad diagnóstica del 50% para el 90 %. Pacientes con deficiencia inmunitaria, como la ausencia  de inmunoglobulina A secretora, o en condiciones de fibrosis cística,  torna el cuadro más grave.

¿Cómo se previene?

Son punto importantes para la prevención de la enfermedad: las medidas de higiene de lavado de manos, las preocupaciones con higienización  de los alimentos, principalmente los consumidos crudos, la filtración del agua, la cloración del agua distribuida, hervir el agua no tratada, además del tratamiento de personas y animales enfermos.

 

FIEBRE

 

Nombres alternativos: Pirexia; Temperatura elevada; Hipertermia

¿Qué es?

Fiebre es la elevación de la temperatura del cuerpo por encima de los valores normales para el individuo. Se aceptan como indicadores de fiebre las temperaturas:

  • rectal – más de 38º C
  •  axilar u oral – más de 37,5º C.

¿Cómo varia la temperatura normal?

Dentro de límites determinados y de factores conocidos podemos aceptar como normales variaciones según:

Edad: Antes de un año de edad, la temperatura normal es mayor que la de los adultos. Después de un año de edad, la temperatura tiende a alcanzar niveles semejantes a la de los adultos. La diferencia ya es notable tras el 6º mes de edad (0,5º C), acentuándose a partir del 2º año y alcanzando la diferencia máxima después del 6º año de edad (0,9 – 1,1° C.)

Ciclo Circadiano (período de aproximadamente 24 horas): Según el momento del día, la temperatura puede variar, siendo más baja en la madrugada (3 horas) y en el inicio de la mañana. Puede ser máxima hacia el final de la tarde (17 horas) y en el inicio de la noche.

Sexo: En el sexo femenino la temperatura es más elevada  que en el masculino, y presenta variaciones según la fase del ciclo menstrual.

Actividad física y medio ambiente: La temperatura ambiental elevada y el ambiente poco ventilado, además de actividad física intensa, pueden determinar elevación de la temperatura corporal.

Local de verificación de la temperatura: la temperatura rectal es la más elevada, la oral es intermediaria y la axilar la más baja cuando se la tomamos bajo las mismas condiciones. La temperatura axilar normal es 36,5° C por la mañana a 37,2° C por la tarde, siendo la temperatura oral aproximadamente 0,5° C más elevada que la axilar y la rectal 0,8 a 1º C superior a la axilar, pudiendo la temperatura rectal alcanzar  37,8º C y incluso 38,2º C.

Principales Causas de Fiebre

  • Infección
  • Cáncer
  • Reacción alérgica
  • Disturbios hormonales emocionales
  • Ejercicio excesivo, especialmente en temperaturas elevadas
  • Enfermedades autoinmunes
  • Exposición excesiva al sol
  • Uso de determinadas drogas
  • Lesión del hipotálamo

¿Cuál es el mecanismo de la fiebre?

El organismo mantiene su temperatura regulada a través de un centro termorregulador, ubicado en el hipotálamo anterior. Este centro que funciona como un termostato, busca el equilibrio entre producción y pérdida de calor, preferentemente por la pérdida de calor, cuyo objetivo es la manutención estable de la temperatura interna en torno a 37° C. En la fiebre, el termostato se  reajusta, se elevando el punto de termorregulación (set point) hacia un nivel superior.

¿Cómo se produce la fiebre?

Por acción de partículas infecciosas o no, las células fagocíticas son inducidas a producir sustancias proteicas (pirógenos endógenos.) Los pirógenos externos, por su vez, estimulan la producción de prostaglandinas. Las prostaglandinas actúan en el centro  termorregulador, elevando el nivel de la termorregulación (set point), lo que resulta en el surgimiento de la fiebre. Se debe distinguir la fiebre de la hipertermia. En la hipertermia hay aumento de la producción o disminución de la pérdida de calor, sin alteración del nivel de termorregulación, cuya alteración suele ocurrir en los casos de fiebre.

¿Cuándo la fiebre, de por sí, es perjudicial o benéfica al organismo?

La fiebre es perjudicial.

Al aumentar el consumo de oxígeno la fiebre puede causar disminución del rendimiento cardíaco, esto sólo tiene relevancia en situaciones de comprometimiento pulmonar intenso o cardíaco grave. En niños, genéticamente predispuestos, con edad de seis meses a tres años, la fiebre puede desencadenar convulsiones. Las convulsiones febriles no acarrean riesgo de lesión cerebral. La fiebre alta sólo puede causar lesión cerebral cuando la temperatura sobrepasa a 41,7º C, lo que no ocurre en la práctica. La fiebre puede se asociar a otros síntomas que causan malestar: dolor muscular, irritabilidad, astenia y anorexia, entre otros.

La fiebre como aliada.

Existen evidencias de que temperaturas elevadas están asociadas al estímulo de la actividad inmunitaria y a la reducción de la reproducción tanto de virus como de bacterias.

¿Cómo medir la temperatura?

El instrumento estándar para medir la temperatura del cuerpo es el termómetro clínico de vidrio con mercurio. En nuestro medio, el método más aceptado es la temperatura axilar, lo que satisface plenamente los propósitos clínicos. Se pueden usar varios instrumentos para la evaluación de la temperatura de la piel. La literatura internacional adopta la medida de la temperatura rectal u oral y, más recientemente, de la membrana timpánica

 

FIEBRE AMARILLA

 

Fiebre Amarilla

Nombres Alternativos: Plaga Americana

¿Qué es?

La fiebre amarilla es una enfermedad infecciosa aguda, de corta duración (máximo 10 días), causada por el virus de la fiebre amarilla (virus amarílicus), conocido científicamente como Arbovírus, del género Flavivirus (familia Flaviviridae), con gravedad extremamente variable, abarcando desde los casos asintomáticos hasta los casos fatales, y que ocurre de forma endémica Sudamérica y en África

¿Cómo se adquiere?

Hay entre nosotros dos tipos distintos de transmisión de fiebre amarilla: la urbana y la silvestre; un tercero tipo intermediario es responsable por los brotes en África. La diferencia principal es que en las ciudades, el transmisor de la enfermedad es el mosquito Aedes aegypti, el mismo del dengue. En los bosques, la fiebre amarilla ocurre con monos y los principales transmisores son los mosquitos de los géneros Haemagogus y Sabethes, que pican preferencialmente estos primates.
Estos mosquitos  viven en las vegetaciones a la orilla de los ríos. Pican el mono enfermo y luego el hombre. “Es importante destacar que la fiebre amarilla silvestre solo ocurre en humanos ocasionalmente. Los monos son los principales hospederos”. “Los mosquitos transmisores solo suelen pican hombres que invaden el hábitat de los monos”.

¿Qué se siente?

Los síntomas son: fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, náuseas, vómito, dolores en el cuerpo, ictericia, (la piel y los ojos se ponen amarillos) y hemorragias (encías, nariz, estomago, colon y orina). Luego de la picada del mosquito transmisor la enfermedad comienza a manifestarse de 3 a 6 días (el llamado período de incubación). En las zonas endémicas, una buena parte de los casos, no presenta síntomas (cuadros asintomáticos). En los síntomas suelen llamar la atención la fiebre y el dolor muscular, principalmente en las espaldas. Fuerte dolor de cabeza, falta de apetito, náuseas y vómitos completan el cuadro clínico. Con más de 3 o 4 días de evolución la mayoría de los pacientes obtiene una mejora y los síntomas desaparecen. Alrededor de un 15% de los pacientes dentro de 24 horas entran en la fase llamada tóxica.
Al desarrollar ictericia (el derrame biliar), dolor abdominal, petequias (sangrado en la piel), hemorragia en la orina, encías, estómago, colon y melena (hemorragia con deposición de heces negras) y epistaxis (sangrado nasal). La función renal queda comprometida y puede seguirse de la pérdida de la función del hígado y corazón; cuando esto ocurre, la tasa de mortalidad puede acercarse al 50%, siendo mayor entre los niños y los ancianos.
 
¿Cómo se transmite?

La fiebre amarilla es transmitida por la picada de los mosquitos transmisores infectados. La transmisión de persona a persona no existe.

¿Cómo se trata?

No existe tratamiento curativo, sino que esta basado en evitarse las complicaciones y dar apoyo efectivo en caso  que estén comprometidas las funciones vitales. El tratamiento es solamente sintomático y requiere cuidados de asistencia al paciente que, bajo hospitalización, debe permanecer en reposo con reposición de líquidos y de las pérdidas sanguíneas, cuando sea indicado. En las formas graves, el paciente debe ser atendido en una Unidad de Cuidados Intensivos. Si no recibe asistencia médica, el paciente podrá fallecer. Al igual que el Dengue, se contraindica formalmente la utilización de aspirina.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

El diagnóstico es esencialmente clínico, los exámenes complementares informan sobre las complicaciones y comprometimiento de las funciones vitales. Los exámenes virológicos son decisivos para la confirmación  de los primeros casos.

Prevención

Las únicas formas de evitarse la fiebre amarilla silvestre son la vacunación contra la enfermedad, la educación de la población y la concienciación acerca de su responsabilidad en cuanto a la prevención FIEBRE AMARILLA-DENGUE. En Brasil, la vacuna es gratuita y está disponible en los puestos de salud, en cualquier época del año, además de los puestos de la ANVISA (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria), presentes en todos los puertos y aeropuertos del país. En los últimos tres años, más de 60 millones de personas fueron vacunadas. La vacunación es indicada para todas las personas que viven o se dirigen hacia las áreas nacionales de riego de la enfermedad (zona rural de la Región Norte, Centro Oeste, estado de Maranhão, y en parte de los estados de Piauí, Bahia, Minas Gerais, São Paulo, Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul), donde hay casos de la enfermedad registrada en humanos o circulación del virus entre los animales (monos), y hacia algunas áreas internacionales. En viajes internacionales, hacia varios destinos, se requiere el registro de vacunación contra la fiebre amarilla en el certificado internacional de vacunación. Ella debe ser administrada dentro de los 10 días que anteceden al viaje hacia las áreas de riego de transmisión de la enfermedad. Puede ser administrada desde los 12 meses de edad y es válida por 10 años. La vacuna está contraindicada para mujeres grávidas, individuos inmunodeprimidos (personas con el sistema inmunológico deficiente) y individuos alérgicos al huevo (yema). Para los nativos de las áreas endémicas, la vacunación se realiza en forma rutinaria desde los 6 meses de edad.

Es necesario informar la población  sobre la ocurrencia de la enfermedad y la manera de evitarla. El riesgo de resurgimiento de la fiebre amarilla urbana puede ser reducido a través del control del mosquito Aedes aegypti, el mosquito transmisor, que prolifera en cualquier sitio donde se pueda acumular agua limpia parada, tales como depósitos de agua, cisternas, latas, neumáticos, trozos de vidrio, y jarrones de plantas. Grandes campañas de prevención han sido realizadas desde la descubierta del agente transmisor de la enfermedad, pero existe todavía el riesgo de resurgimiento de la fiebre amarilla en las áreas urbanas. De hecho, en la década de 80, con la reintroducción del mosquito Aedes aegypti en Brasil, ha vuelto la posibilidad de aparición de casos de la enfermedad en las áreas urbanas, al igual que el dengue. El combate al mosquito debe ser llevado a cabo de dos maneras: mediante la eliminación de los mosquitos adultos y, principalmente, acabando con los caldos de cultivo de las larvas. Desde los huevos surgen las larvas que, al cabo de algún tiempo en el agua van a formar nuevos mosquitos adultos.
 

TÉTANOS

Tétanos

¿Qué es?

Es una infección grave causada por la toxina de una bacteria denominada Clostridium que entra en el organismo por lesiones de piel tales como corte, arañazos, mordidas de animal o insecto. El tétanos no es una molestia contagiosa.

¿Cómo se adquiere?

La bacteria es encontrada en las heces de animales y humanos que depositase en arena o tierra. La infección de hace por la entrada de las bacterias por cualquier tipo de herida en la piel contaminada por arena o tierra. Quemaduras y tejidos con necrosis también son puerta de entrada para la bacteria.

¿Qué se siente?

La toxina de la bacteria causa espasmos musculares, inicialmente en los músculos del cuello y de la masticación (trismo y rizo sardónico), causando rigidez progresiva, hasta alcanzar los músculos respiratorios.

Las complicaciones son graves y la persona infectada necesita internación en Unidad de Tratamiento Intensivo (UTI.)

El tiempo de incubación varia de 2 a 21 días, cuanto menor el número de días, mayor la gravedad.

¿Cómo se diagnostica?

Por los síntomas clínicos e historia de lesiones de piel sin tratamiento adecuado.

¿Cómo se trata?

El tratamiento consiste en:

Cuidados generales para no estimular el paciente manteniéndolo en penumbra y con poco ruido,

Utilización de antibióticos, sedativos y relajantes musculares

Limpieza de las heridas y

Aplicación de suero antitetánico

¿Cómo se previene?

La prevención es hecha principalmente por la vacunación de la población, por la rutina y por los refuerzos a cada 10 años.

La población también debe ser enseñada de que todas las heridas sucias, fracturas expuestas, mordidas de animales y quemaduras deben ser bien limpias y tratadas adecuadamente para no proliferar la bacteria por el organismo.