
| DIARREA CRÓNICA |
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Diarrea crónica Diarrea de larga duración, Heces Sueltas , Heces acuosas, Deposiciones frecuentes. ¿Qué es? Diarrea es la eliminación de heces predominantemente sin consistencia o líquidas sin importar el número de deposiciones. Es crónica cuando ocurre por un periodo mayor que 3 a 4 semanas. ¿Cómo de desarrolla?Los intestinos, entre sus diversos trabajos, absorben los líquidos que tomamos, aquellos que están contenidos en los alimentos y los producidos por el propio organismo. Estos últimos son las secreciones, tales como la saliva de la boca, el jugo del estómago, la bilis del hígado, el jugo del páncreas y los líquidos liberados por las células que recubren los intestinos. Por lo tanto, el tracto gastrointestinal contiene los líquidos ingeridos y los propios del aparato digestivo; además de esto, contiene los alimentos sólidos, el aire deglutido y los gases producidos por las bacterias que viven en los intestinos – la flora intestinal. Si las heces presentan una cierta proporcionalidad de elementos sólidos, líquidos y gaseosos, ellas al evacuárselas presentan un aspecto que se consideran normales: forma característica y consistencia firme, pero blanda. Su mayor o menor volumen y blandura dependen de ingerirse más o menos fibras contenidas en los sólidos y líquidos que comemos o bebemos, principalmente en los alimentos de origen vegetal – frutas, verduras, legumbres y algunos cereales. Si ocurre una dificultad del intestino en absorber líquidos y/o si se lo estimula a una producción exagerada de secreciones, la proporción líquida aumenta, diluyendo o disolviendo las heces, que aparecen como diarrea pastosa o líquida. Causas de diarreas Las causas de diarrea crónica son numerosas y, no raro, ocurren por mecanismos de difícil esclarecimiento o comprensión. Pueden, por ejemplo, resultar:
Diarreas crónicas también pueden ocurrir por otros estados:
Puede no sentirse nada, o sea, apenas observar que las heces eliminadas son diarreicas y que hace algunas semanas que esto ocurre. Hay situaciones en que la persona refiere eliminar un volumen sorprendentemente grande de heces, haciendo sospechar que la alteración se origina en el intestino delgado. En otras, la cantidad fecal parece desproporcionadamente menor de lo que estaría prenunciando la mayor frecuencia e intensidad de los dolores de barriga, lo que recuerda el colon como centro del desarreglo. No raro, puede ser difícil al enfermo y al médico la diferenciación entre diarrea muy intensa, urgencia de defecar – inmediata necesidad de atender al estímulo evacuatorio – y incontinencia anal, que es la pérdida involuntaria de heces. La percepción de que las heces están muy fétidas y que huelen a rancio le puede ayudar a sugerir que hay mala digestión y absorción de las grasas. Estas, cuando en mayor volumen, son perceptibles como gotas adheridas a las heces o en suspensión en el agua del inodoro. El individuo puede referir diarrea con sangre, moco y pus, condición que recibe el nombre de disentería y se traduce por lesión inflamatoria y/o infecciosa de la mucosa intestinal. El exceso de flatos – gases eliminados - acompañados de heces moles, puede ser un indicador de mala absorción de carbohidratos, como en los individuos portadores de intolerancia a la leche animal y derivados. Dolor en cólicos, mal estar por sensación de distensión abdominal y de ruidos intestinales exacerbados – como ronquidos – son quejas muy comunes en portadores de diarrea, incluyendo las de larga duración. Disminución del hambre (instinto de comer) y del apetito (deseo de comer), además del miedo de empeorar por ingestión de cualquier alimento, náuseas, vómitos, sed, calambres, debilidad o enflaquecimiento, piel seca, uñas quebradizas, ardor y rojez de la lengua, dolor anal, dermatitis perianal (sarpullido) y, además, debilidad, desánimo, somnolencia, son algunas otras referencias importantes de pacientes de diarrea crónica. ¿Cómo el médico diagnostica? Entendidos los conceptos de diarrea y de cronicidad de diarrea, el médico recoge la mejor información posible de los datos del historial clínico, como se ha ejemplificado anteriormente. La obtención de otros elementos podrá volver más sensible y/o específica la elaboración del diagnóstico clínico: historial de cirugía previa, uso de medicamentos, promiscuidad sexual y con drogas ilícitas, homosexualismo, estrés emocional. Los exámenes complementares ayudan en muchas definiciones diagnósticas, pero no en todos los casos. Además de los llamados exámenes generales mínimos (hemograma, pesquisa fecal de parásitos, grasas y leucocitos), tenemos una batería de pruebas de sangre, de orina, de heces, del aire expirado y de la mucosa, más dirigidos hacia ciertos diagnósticos. Son ejemplos la prueba de Absorción de la D-Xilosa y la biopsia de la mucosa del yeyuno (para saber de la integridad de la mucosa del intestino delgado), la prueba de tolerancia a la Lactosa (detectando la capacidad de absorción de la leche animal), exámenes por imágenes - rayos X simple del Abdomen, rayos X contrastado del Intestino Delgado y endoscopia del Intestino Grueso – respectivamente, para calcificaciones pancreáticas (en la pancreatitis crónica del alcoholista) y para Enfermedades Inflamatorias Intestinales. Pruebas de sangre buscando anticuerpos a la Gliadina y a la Transglutaminasis tejidual (Enfermedad Celíaca – “alergia” a ciertos cereales) y otras pruebas serán mencionadas en puntos específicos de este sitio. ¿Cuál es el tratamiento? Es muy variado así como variadas son las causas de la Diarrea Crónica. Se recomienda el uso de medicamentos, por ejemplo:
¿Cómo prevenir? La prevención de las verminosis y de las infecciones, en general, está relacionada con los aspectos higiénicos sencillos tales como:
¿Tengo que usar vitaminas para compensar lo que sale en las heces? ¿Cómo queda mi alimentación? ¿Tengo alguna enfermedad que causa diarrea, o ella por sí sola es el problema? ¿Esta diarrea tiene cura? ¿Deberé tomar medicamentos para siempre? ¿Tengo que repetir exámenes a menudo?
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