Higiene oral y enfermedad periodontal

Las enfermedades periodontales (de las encías), cuyo factor etiológico primario es el biofilm dental (comunidades de bacterias presentes en la cavidad bucal), son las mayores responsables por la pérdida de dientes en adultos y puede también provocar alteraciones gingivales como la gingivitis en prácticamente toda la población adonde la higiene oral no es adecuada.

Se considera a las enfermedades periodontales como infecciones en las estructuras de soporte de los dientes (hueso, ligamento periodontal y encías) causadas por bacterias presentes en la placa. Las alteraciones más comunes, en lo referente a enfermedades, son gingivitis (inflamación de las encías) y periodontitis (pérdida del soporte óseo de los dientes).

Gingivitis

Es la inflamación de la encía que guarnece la dentadura. Ella afecta los adultos y niños, abarcando gran parte de la población.

Las características clínicas principales son el sangrado  del borde gingival al cepillado o espontáneamente, rojez, edema y cambio en la textura (flaccidez) de la encía. La causa principal es la acumulación demasiada de bacterias (placa) entre la encía y el diente. La gingivitis causa malestar, sangrado y mal aliento. Si persiste la gingivitis por largos periodos, meses o años, podrá evolucionar hacia una periodontitis, cuyo daño principal  es la pérdida de soporte de los dientes, y incluso hacia la pérdida de los dientes.

Para evitar la gingivitis se aconseja el correcto cepillado de los dientes y encías y el uso de hilo dental o cepillos interdentales por lo menos una vez al día.

Una vez instalada la gingivitis se recomienda un examen periodontal adonde se hará un diagnóstico correcto de la enfermedad. Los tratamientos más comúnmente administrados son la eliminación de la placa y del sarro (depósito duro de placa) por medio de sesiones de raspado y alisado de los dientes, instrucción para la higiene oral individualizada y consulta de manutención periódica.

Tras el tratamiento local tenemos el restablecimiento de la salud gingival de 7 a 21 días. La gingivitis puede también tener influencias de factores sistémicos como la diabetes, trastornos hormonales, inmunológicos y otros.

Es importante mantener la disciplina en el cepillado diario, además de una revisión periódica por parte del dentista. Las pastas de dientes más indicadas son las que contienen productos antiplaca y antisarro, comúnmente encontradas en la mayoría de las cremas dentales. Las pastas son coadyuvantes del cepillado, pero el tiempo dedicado y la orientación son más importantes que las cremas dentales. Cuando una encía sangra significa que ella está enferma. En los sitios donde ocurre el sangrado se debe intensificar y mejorar el uso del hilo dental y cepillos. El dentista a veces tiene que eliminar algún punto retentivo de placa (restauraciones o sarro) para restablecer la salud gingival.

Periodontitis:

La periodontitis es una enfermedad que lleva a la pérdida gradual de los tejidos de soporte del diente: hueso, ligamento periodontal y cemento.

Al igual que la gingivitis, la causa principal es la acumulación de placa entre la encía y el diente. Sin embargo, la diferencia reside en que la respuesta inmunológica (defensa) es variable para cada individuo. Las personas que tienen una alteración de menos en las defensas, heredadas genéticamente o por algún compromiso de la salud o de conducta, son las más susceptibles a la periodontitis.

La enfermedad ocurre con más frecuencia en los individuos adultos con más de 35 años. Suele también, en menor frecuencia,  afectar a las personas jóvenes o incluso a los niños.

Alteraciones sistémicas como la diabetes pueden influir en el curso de la progresión de la enfermedad.

El tabaco y el  estrés son igualmente coadyuvantes que contribuyen a una mayor pérdida de sustentamiento en las periodontitis activas (no tratadas).

Las características no siempre son perceptibles, sobre todo en el inicio y solamente el examen clínico y radiográfico podrán identificar la enfermedad.

Los tratamientos se basan en la eliminación de la causa a través de raspado, alisado y pulido de los dientes, además de una buena higiene oral.

De acuerdo con los resultados del tratamiento se establecen  visitas periódicas al  periodoncista para hacer el diagnóstico y evitar la repoblación bacteriana, eliminando la recaída de la enfermedad. Cabe notar que nuevas bacterias vienen agregarse a los dientes todos los días.

 

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