¿Qué es?

Es una inflamación aguda o crónica, causada, generalmente por bacterias.

Existen otros tipos de prostatitis no vinculadas con bacterias, como las prostatitis no bacterianas (virales, fúngicas, granumolatosas.)

La prostatodinia es una situación en la cual los síntomas son semejantes a la prostatitis, entretanto ningún agente infeccioso es encontrado, quedando entre sus causas, desde espasmos de la musculatura perineal hasta estrés emocional. Actualmente, la tendencia es de llamar estos casos de síndrome dolorosa pélvica, de origen inflamatorio o no. Otro tipo de prostatitis es la encontrada en material de biopsia, siendo asintomáticas.

La prostatitis crónica es una afección que acomete de 10 a 14 % de los hombres de todas las razas y edades. Es posible que 50 % de los hombres desarrollarán síntomas de prostatitis en algún momento de sus vidas.

¿Cómo se desarrolla o se adquiere?

La prostatitis ocurre debido a varios factores: migración de bacterias a través de la uretra en dirección a la próstata, deficiencias de la actividad antibacteriana de la secreción prostática (la falta de cinc en la secreción es frecuentemente apuntada), falta de anticuerpos locales y sistémicos. Cada paciente puede presentar preponderancia de un o más factores.

La bacteria más común encontrada en prostatitis infecciosas es la Escherichia coli (80 %) la cual también es la más encontrada en infecciones del aparato urinario.

Otros organismos son los bastones Gram negativos y enterococcus (gérmenes encontrados en el tracto intestinal.)

Microorganismos causadores de enfermedades sexualmente trasmisibles también son responsables por prostatitis principalmente, prostatitis aguda. El gonococo fue en el pasado importante agente etiológico de prostatitis. Los antibióticos mudaran este cuadro.

¿Qué se siente?

Ardor o dolor para orinar, frecuencia urinaria aumentada, dolor en la musculatura entre las piernas (perineo) y a veces secreción uretral son los síntomas más encontrados.

En las prostatitis agudas, el cuadro clínico es más grave, con presencia de malestar general, fiebre, mialgias y dolor abdominal. En la prostatitis crónica, los síntomas son más sutiles con desconformo en el perineo, testículos y región lumbar.

Aumento de la frecuencia de la micción diurna y nocturna (polaciuria y nicturia), disminución de la libido, eyaculación dolorosa son también relatados por los pacientes.
 

¿Cómo se diagnostica?

Un examen físico completo es necesario a fin de descartar otras patologías que puedan estar provocando los mismos síntomas. Un examen de toque retal mostrará una próstata dolorosa, aún que en la prostatitis crónica pueda estar normal.

¿Cómo se trata?

El médico no deberá masajear la próstata en la fase aguda de la prostatitis a fin de no intensificar los síntomas. Exámenes de orina mostrarán la presencia de bacterias, de leucocitos (pus) y sangre microscópico (hematuria.) El examen de cultivo de orina con prueba de antibióticos identificará el germen, bien como orientará el médico a escoger el antibiótico. La prostatitis aguda, en general, es más fácil de diagnosticar. Lo mismo no acontece con la prostatitis crónica que, además de muchas veces no encontrarse el agente infeccioso, debe ser diferenciada de otros síndromes que ocasionan síntomas similares.

Histórico de prostatitis aguda previa, infección urinaria en el pasado o cultivo de orina, actual, positivo refuerzan el diagnóstico de prostatitis crónica. Cultivos fraccionados de orina (primer chorro urinario, chorro medio, orina posmasaje prostática) son útiles en el diagnóstico.

La ecografía transrectal de la próstata no agrega mucho más.

El tratamiento de las prostatitis bacterianas es con antibióticos como Trimetropin y ciprofloxacin. El cultivo de orina con prueba de antibióticos orienta elegir los antibióticos, sumados a la experiencia del médico.

La prostatitis aguda, siendo una situación grave, exige un tratamiento más agresivo con antibiótico intramuscular o endovenoso, hidratación del paciente, combate al dolor y fiebre, interacción en hospital es muchas veces necesaria

Existen situaciones en las cuales ninguna bacteria es encontrada y los síntomas son semejantes a los de la prostatitis crónica.- El paciente queda ansioso con el problema y muchas veces cambia de urólogo, pues el anterior no resolvió su problema. Esos pacientes talvez sufran de dolor pélvica crónica, la cual es de difícil tratamiento. Baños de asiento tibios, actividad sexual regular evitar ciclismo, antiinflamatorios, benzodiazepínicos, antidepresivos, antibióticos sin indicación e electroestimulación perineal, ya fueron utilizados en este síndrome, mostrando la ineficiencia de una terapia única.
 

Preguntas que se puede hacer al médico

¿ Qué causa esta enfermedad?
¿Puede causar cáncer?
¿Puede causar infección?
¿Es transmisible?
¿Es difícil la cura?

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