NEUMONÍA

Sinónimos:

Pulmonía, Neumonitis; bronconeumonía; neumonía adquirida en la comunidad Infección del pulmón o infección respiratoria baja

¿Qué es?

La neumonía es una infección o una inflamación en los pulmones. Puede ser causada por diversas especies de microorganismos, incluyendo virus, bacterias, parásitos u hongos.

Esta enfermedad sigue siendo muy frecuente y afecta a gente en cualquier edad. Muchos individuos mueren anualmente debido a la pulmonía. La mitad de todos los casos de la pulmonía es causada por bacterias, y, entre éstos, el neumococo es el más frecuentemente encontrado.

¿Cómo se desarrolla?

Generalmente, la enfermedad se desarrolla cuando, por alguna razón, ocurre una falla en los mecanismos de defensa del organismo.

La pulmonía puede convertirse a través de 3 diversos mecanismos: Uno de ellos, el más frecuente, ocurre cuando el individuo inhala microorganismos a través de la respiración, y éstos llegan a uno o a los dos pulmones, donde desenvuelven la enfermedad. Otra forma frecuente de desarrollo es cuando las bacterias, que habitualmente viven en la boca, proliferan y son aspiradas a un local en el pulmón. La forma más infrecuente de contraer esta enfermedad es a través de la circulación de la sangre. Una infección por un microorganismo a otra parte del cuerpo se alastra y con la sangre que circula llega a los pulmones, donde causa la infección.

Mecanismos de protección

Es importante recordar que, en circunstancias normales, las vías respiratorias (incluyendo los pulmones) tienen mecanismos eficaces de protección contra infecciones por los microorganismos.

El primer mecanismo ocurre en la nariz, donde se filtran las partículas grandes, que no pueden llegar a los pulmones pues causan infecciones

Las partículas pequeñas, cuando son inhaladas a través de las vías respiratorias (que conducen el aire a los pulmones), son combatidas por los mecanismos reflejos. Entre éstos los reflejos de: estornudo, carraspeo y tos, que expelen las partículas invasoras, previniendo las infecciones (pulmonías.) Cuando la gente tiene un resfrío o una gripe, la filtración que ocurre normalmente en la nariz y la inmunidad del organismo se puede deteriorar, favoreciendo el inicio de la pulmonía.

Los casos en los cuales ocurra una supresión de los reflejos ya mencionados, hay también un mayor riesgo de inicio de la pulmonía. Esto puede ocurrir cuando, por ejemplo, un individuo: duerme alcoholizado, ha utilizado sedativos, ha perdido sus sentidos debido a una crisis convulsiva o tiene una secuela neurológica.

Los pulmones también poseen un mecanismo de limpieza, en el cual los cilios disponibles en su interior realizan, por medio de sus movimientos, el retiro de secreciones y de los microorganismos que eventualmente hayan vencido los mecanismos de defensa previamente descritos.

Estos cilios están situados en el lado interno de los bronquios, que son los tubos que llevan el aire hasta los pulmones. Es importante recordar que este mecanismo de limpieza está deteriorado en fumadores, el humo tiene la propiedad de paralizar de forma temporaria los cilios implicados en esta tarea. El último mecanismo de defensa de las vías aéreas respiratorias ocurre en los alvéolos, donde ocurren los intercambios del gas (entra el oxígeno y sale gas carbónico), y es el lugar en donde actúan los macrófagos. Éstas son las células especializadas en la defensa del organismo, y engloban los microorganismos que, por ventura, tengan vencido la filtración nasal, los reflejos de carraspear, de toser o estornudar, además de la limpieza realizada por los cilios en las vías respiratorias.

¿Qué se siente?

La pulmonía bacteriana tradicional tiene un inicio súbito, con fiebre, escalofríos, dolor de pecho y tos con la expectoración amarillenta o verdosa (esputo) que puede tener sangre mezclada con la secreción. La tos puede ser seca en el principio.

La respiración puede llegar a ser más corta y dolorosa, el individuo puede sufrir de falta de aire, y alrededor de los labios el color de la piel puede llegar a ser azul en casos más severos.

En los más viejos la confusión mental puede ser un síntoma frecuente, además de una condición general empeorada (ej. debilidad, pérdida de apetito y desaliento.) En niños, los síntomas pueden ser vagos (apetito disminuido, gritos, fiebre.)

Otra alteración que puede ocurrir es el surgimiento de lesiones de herpes en los labios, puesto que el sistema inmune está debilitado.

Algunos casos pueden presentar: dolor abdominal, vómito, náusea y síntomas del tracto respiratorio superior, como garganta dolorida, estornudo, coriza y dolor de cabeza.

¿Cómo se diagnostica?

La diagnosis se puede hacer basada apenas en el examen físico alterado y la historia cogida por el médico con su paciente (anamnesis) que relata los señales síntomas compatibles con la enfermedad. Las pruebas suplementarias son importantes para apoyar la diagnosis y ayudar a determinar el mejor tratamiento para cada caso. Generalmente, el médico utiliza pruebas de la proyección de imagen (radiografía o aún tomografía computadorizada del pecho) y análisis de sangre como ayuda a la diagnosis.

La prueba del esputo es también importante en la tentativa de identificar el microorganismo causativo de la pulmonía. Con esto, el médico podrá predecir, en la mayoría de los casos, el curso de la enfermedad y también determinar los antibióticos más adecuados para cada caso.

¿Cómo se trata?

La pulmonía bacteriana se debe tratar con antibióticos. Cada caso se evalúa individualmente, y, además de la clase de antibióticos, también será determinado si hay necesidad de hospitalización ,o no.

En casos severos, incluso la hospitalización en las unidades de cuidado intensivo (UCI) puede ser exigida.

Los antibióticos y las medicaciones posteriores se pueden administrar vía oral o por medio de inyecciones , endovenosa o muscular.

En algunos casos, además de medicaciones, podemos utilizar la fisioterapia respiratoria como ayuda al tratamiento. Los fisioterapeutas utilizan los ejercicios respiratorios, los vibradores y la percusión del tórax con los puños en el intento de quitar las secreciones que están dentro de los pulmones, acelerando el proceso curativo en los pacientes.

En pulmonías virales, el tratamiento es prácticamente de apoyo solamente. Tiene como objetivo mejorar las condiciones del organismo de modo que combata la infección. Se utilizan una dieta adecuada, oxígeno (en caso de necesidad) y medicaciones contra dolor o fiebre.

En casos de la pulmonía por parásitos u hongos, se utilizan drogas específicas.

¿Cómo se previene?

Según lo mencionado previamente, muchas veces la gripe o un resfrío pueden preceder la pulmonía. Para prevenir eso, se han creado las vacunas.

Hay una vacuna disponible en el mercado contra el virus de la gripe, y otra contra el neumococo, que pueden disminuir los chances de se presentaren las enfermedades causadas por estos gérmenes.

Debemos recordar que estas vacunas deben ser tomadas, temprano, antes del invierno.

La vacuna contra el virus de la gripe debe ser tomada anualmente por los ancianos y por los que tienen mayor riesgo de desarrollar pulmonía. La vacuna contra neumococo debe ser tomada por los ancianos y los individuos que sufren de infección VIH, enfermedad renal, con asplenia (que no tiene el bazo, órgano que auxilia en la defensa de cuerpo), alcoholismo, u otras condiciones que debiliten el sistema de defensa del organismo. Esta vacuna dura aproximadamente cinco años.

Las medidas simples para la prevención de la pulmonía incluyen cuidados de higiene, como lavar las manos con los jabones ordinarios.

Una dieta rica en frutas y vegetales, que contienen vitaminas, ayudan a reforzar el sistema defensivo del organismo contra infecciones.

Las preguntas que puede hacer al médico:

¿Cuánto tiempo se deben tomar los antibióticos para tratar pulmonía bacteriana?

¿Cuál es el tratamiento indicado para la pulmonía viral?

¿Cuánto tiempo lleva para que una radiografía de tórax demuestre un resultado normal después del tratamiento de la pulmonía?

¿Qué complicaciones pueden ocurrir con pulmonía?

¿Cuál es la importancia de encontrar el microorganismo causativo de la pulmonía?

Bookmark and Share
Tagged with →  
Share →