Nombre alternativo: halitosis

¿Qué es?

Consiste en olores desagradables originados en la cavidad bucal o a través de la respiración.

Desde la antigüedad se queja la gente del mal aliento. Desde unos 3,5 miles de años, el médico griego Hipócrates ya recetaba un enjuague de vino con hierbas aromáticas para mejorar el aliento. Y un joven fabricante de cosméticos en la vieja Roma  volvió riquísimo al inventar  y empezar a producir esencia de menta para mejorar el aliento.

¿Cómo ocurre?

Alrededor del 60% de toda la población mundial ha presentado o presenta mal aliento. Una de las causas básicas del mal aliento, o halitosis, está relacionada con las salsas picantes que se utilizan en nuestra alimentación. Tras la digestión del ajo o cebolla, por ejemplo, su olor no sólo se despide en nuestro aliento, sino que incluso se lo exhalamos a través de la piel, o viene del aire que expelimos de los pulmones.

 Más del 90% de aquella ‘bocanada repulsiva’ que mucha gente tiene proviene de los residuos alimentários de lo que comemos durante el día, sin que tengamos acceso o tiempo para cepillar los dientes después de cada comida, incluso aquello cafecito en la oficina. Partículas minúsculas de comida se pegan entre nuestros dientes,  puentes removibles  o dentaduras postizas

Si usted padece de placas en la encía, tal efecto puede perdurar por días. Una de las causas más comúmnes de halitosis es la acumulación de alimentos en los recovecos de las amígdalas, lo que suele producir ‘fermentación’ de estas sustancias y la consecuente proliferación de bacterias. Hay una eventual liberación de unas cuantas  ‘migajuelas’ mal olorosas, cuya condición se llama  de amigdalitis caseosa.

La bacteria que vive en la boca y se banquetea con los residuos de comida que quedan atrapadas entre los dientes es la primera causa del mal aliento. Dado que ella fermenta, sus subproductos producen gas sulfúreo, el mismo que está presente en el huevo podrido. A esas bacterias les gustan se ubicar en la parte anterior de la lengua, donde producen el moco blanquecino que de ordinario  constatamos por las manañas.

Afortunadamente para nosotros, la naturaleza hizo que el cuerpo humano tuviera en la boca sus propias defensas antibacterianas: la saliva. La bacteria bucal que causa el mal aliento es ‘anaerobica’, es decir, las que les gustan vivir en sitios donde haya poco o ninguno oxígeno. La saliva, entre otras cosas, contiene exceso de oxígeno

El olor desagradable que sentimos en nuestro aliento al despertarnos proviene de la bacteria que se ha escondido en sitios de la boca desprovistos de oxígeno. Las glándulas salivales restringen al mínimo su producción durante las horas de sueño, porque no está usted despierto y comiendo. La boca se vuelve reseca y las bacterias se multiplican, haciendo que a usted le huela el aliento a fermentación por lo que comió usted en la noche anterior.

¿Qué hacer?

Cepíllese los dientes siempre que lo pueda, especialmente después de comer.
Pásese hilo dental entre los dientes y después haga enjuagues vigorosos (si quiere puede hacer enjuagues con una pizca de bicarbonato de sodio para que sea más eficaz).
Después haga gárgaras para lavarse la lengua, sobre todo la parte del fondo
Aumente el volumen de la orina
Para aumentar la producción de saliva , evitando el perjudicial reseco, chupe una  goma de mascar cualquiera (preferentemente diet)
Tenga una alimentación rica en zanahoria, manzana y otros alimentos  con fibras. Ellos le ayudan a promover una limpieza general en la parte de los dientes que queda a lo largo del borde de las encías.
Para disminuir el mal aliento proveniente del exceso de bebida o cigarillo, intente  hacer enjuagues tres veces al día con agua y limón (sin azúcar o productos dietéticos). El limón tiene ácidos que anulan los olores típicos de esas sustancias.
Usted debe beber bastante agua.
Vaya a visitar a su dentista  por lo menos dos veces al año.
 

Preguntas que puede Usted hacer a su médico:

¿Qué debo hacer en primero lugar, cuando se presenta la halitosis?

¿Quién debe coordinar la investigación, el otorrino (otorrinolaringólogo), el dentista o el gastroenterologista?

¿puedo yo utilizar enjuagues y gárgaras con productos populares?

 

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