APENDICITIS AGUDA

¿Qué es?

La apendicitis aguda es una inflamación del apéndice cecal. El apéndice cecal es una estructura vermiforme que deriva de la primera porción del intestino grueso. Su largura es variable, alrededor de 10 centímetros, y está situado en la parte más inferior del abdomen. El apéndice tiene un canal en su interior que se comunica con el intestino grueso donde hay heces semifluidas. La apendicitis aguda es causada, generalmente, por un bloque pequeño de heces endurecidas (fecalito) que obstruye el canal apendicular. La apendicitis aguda es la causa más frecuente de dolor abdominal agudo y su tratamiento es quirúrgico y de emergencia

¿Qué se siente?

La apendicitis aguda, en su presentación típica, comienza con dolor alrededor del ombligo, acompañada de náuseas y de vez en cuando de vómitos. Algunas horas más tarde, el dolor ocurre en la parte más inferior del abdomen, acompañada por elevación moderada de la fiebre y pérdida del apetito. La apendicitis puede mantener la inflamación restricta al órgano inflamado o causar su ruptura. Cuando las defensas del cuerpo bloquean la infección alrededor del apéndice origínase un absceso. Cuando las defensas del cuerpo no pueden bloquear la infección, el contenido de la misma se expande a través del abdomen, conduciendo a un estado severo de peritonitis aguda. En esta circunstancia, habrá dolor difuso, intenso, fiebre alta y un estado tóxico severo, requiriendo intervención quirúrgica inmediata. La apendicitis aguda es una enfermedad que prevalece en la edad entre 15 y 50 años, pero también puede ocurrir en niños y ancianos. Los síntomas descritos ocurren en una situación típica, la más habitual. Pero las manifestaciones de la enfermedad con frecuencia son absolutamente diversas, y la diagnosis puede tornarse difícil de hacer. Es siempre necesario hacer una diagnosis diferencial del cálculo urinario y de otros desórdenes del intestino; quistes e infección pélvica en mujeres, entre otros.

¿Cómo se diagnostica?

La diagnosis de apendicitis es hecha por el médico, a través de los síntomas y de los resultados obtenidos en un examen clínico cuidadoso y por las pruebas suplementarias. Entre éstas están: hemograma, radiografía simple del abdomen, ecografía, tomografía computadorizada, laparoscopia y el análisis de orina estándar. El hemograma, generalmente muestra aumento de glóbulos blancos. El análisis de orina, cuando es normal, elimina enfermedades de la zona urinaria, tales como paso de cálculo o infección. La radiografía simple del abdomen, además de ayudar, elimina otras diagnosis y puede demostrar fecalito en la región del apéndice.

La ecografía es un examen indoloro, no invasor que puede demostrar un apéndice agrandado y presencia del absceso. El apéndice no es siempre visible a la ecografía; esta circunstancia, sin embargo, no elimina el diagnóstico de apendicitis. Este examen es también útil para eliminar otras enfermedades, particularmente problemas pélvicos en mujeres. La tomografía computadorizada se indica cuando los síntomas no son típicos, para distinguir apendicitis de otras enfermedades abdominales. Es también útil para diagnosticar y localizar un absceso causado por la ruptura del apéndice. Cuando a pesar de la investigación clínica, de laboratorio y análisis de imágenes, sigue habiendo duda, la laparoscopia puede ser indicada. Esta es realizada introduciendo en el abdomen un pequeño telescopio acoplado a una micro cámara que transmite imágenes a un monitor de televisión. Con la laparoscopia, el apéndice puede ser visto, y se puede diagnosticar las complicaciones de la inflamación e incluso quitar el apéndice enfermo o drenar el absceso secundario al apéndice.

¿Cómo se trata?

Cuando hay sospecha de apendicitis, se indica la cirugía, que se realiza con anestesia general. La operación se realiza con una incisión quirúrgica en el abdomen más bajo a la derecha, y se quita el órgano enfermo. Cuando un absceso está también presente, se realiza el drenaje. Actualmente, la operación se puede realizar por laparoscopia, en la cual el procedimiento operativo es igual, la diferencia es que la incisión abdominal es absolutamente más pequeña. El tiempo de hospitalización para apendicitis simple es generalmente corto, cerca de 2-3 días. Cuando un absceso está presente, la hospitalización es más larga. En caso de la peritonitis difusa, afortunadamente rara, el tratamiento será bien más complejo y puede haber riesgo de vida y un tiempo mucho más largo de hospitalización.

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