Mononucleosis infecciosa

Enfermedad del beso

¿Qué es?

Es un síndrome clínico caracterizado por malestar, dolor de cabeza, fiebre, garganta dolorida, los ganglios linfáticos agrandados situados en el cuello o generalizados, inflamación del hígado (hepatitis) suave, transitoria. La mayor parte de las veces (79% de los casos) tiene como agente causativo un virus llamado Epstein-Barr (EBV), pero también puede ser causada por el Citomegalovirus (CMV) en aproximadamente 21% de los casos. Afecta más a menudo a adolescentes y a adultos jóvenes, pero puede afectar a los niños mayores y pre-adolescentes. Por su frecuencia y por tradición se va a tratar solamente la infección por el virus de Epstein-Barr, dejando la infección del Citomegalovirus para otro capítulo.

La enfermedad ha alcanzado mayor importancia porque varios tumores envolviendo un tipo de célula blanca de la sangre, los linfocitos B, que son las células que contienen el virus durante la infección, presentan en su código genético el mismo código del virus, levantando la suspicacia, confirmada hoy, que esas infecciones contribuyen con la causa de estos tumores. Esto ha alcanzado mayor importancia en el nuevo escenario de aumento de las poblaciones de “inmunosupresión” (gente que disminuye defensas inmunes), como resultado de la infección (SIDA) o del tratamiento contra-rechazamiento (en el caso de pacientes del trasplante), o como resultado del tratamiento del cáncer.

¿Cómo se adquiere?

Muy a menudo, la infección es adquirida por el contacto de la saliva contaminado por el virus con la mucosa de la boca y de la garganta de un individuo que no tuvo previamente estado en contacto con este germen. Puede también ser adquirida, no obstante raramente, por la transfusión de sangre, por otros órganos y contacto sexual. Por ser poco resistente, el virus necesita contacto directo entre la saliva contaminada y la mucosa. Esta característica junto con la faja de edad durante la infección es la razón por la que es apodada como “enfermedad del beso”.

¿Qué se siente?

La tríada clásica abarca dolor de garganta, fiebre y nodos linfáticos doloridos a través del cuerpo (linfadenomegalia en lengua médica) especialmente en el cuello, pero otros síntomas tales como malestar, dolor de cabeza, carencia de apetito, músculos doloridos, escalofrío, náusea, malestar abdominal, tos, vómitos, dolores articulares pueden también estar presentes en este orden de frecuencia.

Después del contacto, la enfermedad lleva un promedio 2 a 3 semanas para manifestarse (período de incubación), las manifestaciones mas comunes son dolor de garganta y fiebre con ritmo diario, por la tarde, que puede alcanzar hasta 40°C. En el 5% de los casos ocurren erupciones que se asemejan a urticaria, una manifestación común a otras enfermedades infecciosas que los médicos llaman exantema viral infeccioso (sarampión, rubéola, etc). Estos síntomas, en la mayoría de los casos, llevan 1 a 4 meses a relevar.

Las poblaciones no-adolescentes y de adultos jóvenes son menos probables de desarrollar un cuadro clínico completo, muchos casos pasan inadvertidos, son casos llamados asintomáticos. Otro hallado relevante es el aumento del hígado (10 a 15% de los casos) y del bazo (50% de los casos.) Este último aparece al principio de la segunda semana de manifestaciones clínicas y dura 7 a 10 días, siendo un factor potencial para las complicaciones, puesto que el bazo tornase absolutamente frágil y puede romper, con pequeños traumas, causando una hemorragia interna con riesgo de vida.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

Por los síntomas y durante el examen clínico además de los datos de la entrevista con los pacientes. Una diagnosis exacta es hecha por los análisis de sangre en los cuales se detecta la presencia de anticuerpos en la sangre enferma.  

Cómo se trata?

Como en la mayoría de las enfermedades causadas por virus, no hay tratamiento disponible, ni es necesario, puesto que la enfermedad misma es autolimitada. Las drogas se utilizan para los síntomas, tales como analgésicos, agentes antitérmicos, y, en caso de necesidad, las drogas para la náusea. Aquellos que presentan un bazo agrandado se recomienda no practicar deportes o actividades que pueden plantear riesgo para la ruptura del bazo.

¿Cómo prevenirse?

La enfermedad confiere inmunidad permanente y muy raramente puede presentar manifestaciones de una segunda infección. No hay ninguna necesidad de aislamiento del paciente, ya que la infección ocurre solamente con contacto muy cerca o íntimo. Aunque la vacunación tiene una gama que vaya más allá de la infección, pues podría prevenir teóricamente incluso algunos tumores del linfocito (linfomas), no hay todavía, eficacia y seguridad actuales recomendables.

¿Qué puedo hacer a mi doctor?

¿Qué enfermedades estoy más expuesto después de haber contraído mononucleosis infecciosa y qué medidas debo tener para prevenirlas?  

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