BULIMIA NERVIOSA

SINÓNIMOS:

Bulimia, Trastorno Alimentar, Atracón- Purga

¿Qué es?

En la bulimia nerviosa, las personas ingieren grandes cantidades de alimentos (episodios de comer compulsivo o episodios bulímicos) y después, utilizan métodos compensatorios, tales como vómitos autoinducidos, uso de laxantes y / o diuréticos y práctica de ejercicios extenuantes como forma de evitar el aumento de peso por miedo de engordar. Diferentemente de la anorexia nerviosa, en la bulimia no hay pérdida de peso y así, médicos y familiares tienen dificultad de detectar el problema. La enfermedad ocurre con más frecuencia en mujeres jóvenes, todavía pueda ocurrir, más raramente, en hombres y mujeres de más edad.

¿Qué se siente?

  1. Ingestión compulsiva y exagerada de alimentos
  2.  
  3. Vómitos autoinducidos, uso de laxantes y diuréticos para evitar aumento de peso
  4.  
  5. Alimentación excesiva, sin aumento proporcional del peso corporal
  6.  
  7. Depresión
  8.  
  9. Obsesión por ejercicios físicos
  10.  
  11. Comer en secreto o escondido de los otros

 

 Complicaciones médicas
 

  1. Inflamación en la garganta (inflamación del tejido que reviste el esófago por efecto del vómito)
  2.  
  3. Cara hinchada y dolorida (inflamación de las glándulas salivares)
  4.  
  5. Caries dentales
  6.  
  7. Deshidratación
  8.  
  9. Desequilibrio electrolítico
  10.  
  11. Vómitos con sangre
  12.  
  13. Dolores musculares y calambres

 

Causas

Así como en la anorexia, la bulimia nerviosa es un síndrome multi-determinado por una mezcla de factores biológicos, psicológicos, familiares y culturales. El énfasis cultural en la apariencia física puede tener un papel importante.

Problemas familiares, baja autoestima y conflictos de identidad también son factores con relación en el desencadenamiento de estos cuadros.

¿Cómo se desenvuelve?

Muchas veces, lleva tiempo para percibirse que una persona tiene bulimia nerviosa. La característica principal es el episodio de comer compulsivo, acompañado por una sensación de falta de control del acto y, a veces, realizado secretamente. Los comportamientos dirigidos al control del peso incluyen ayuno, vómitos autoinducidos, uso de laxantes, enemas, diuréticos y ejercicios físicos extenuantes. El diagnóstico de bulimia requiere episodios con una frecuencia mínima de dos veces por semana, por lo mínimo tres meses. La fobia de engordar es el sentimiento motivador de todo el cuadro. Estos episodios de comer compulsivo, seguidos de métodos compensatorios, pueden permanecer escondidos de la familia por largo tiempo.

La bulimia acomete adolescentes un poco mayores, alrededor de 17 años. Personas con bulimia tienen vergüenza de sus síntomas, por lo tanto evitan comer en público y evitan lugares como playas y piscinas donde precisan mostrar el cuerpo. A medida que la enfermedad se va desarrollando, esas personas solamente se interesan por asuntos relacionados a comida, peso y forma del cuerpo.

¿Cómo se trata?

El abordaje multidisciplinar es el más adecuado en el tratamiento de la bulimia nerviosa e incluye psicoterapia individual o en grupo, farmacoterapia y abordaje nutricional en nivel de ambulatorio.

Las técnicas cognitivas- conductual se tienen mostrado eficaces en el control de los episodios bulímicos.

El abordaje nutricional visa establecer un hábito alimentar más saludable, eliminando el ciclo “compulsión alimentar / purga / ayuno”.

La orientación y/o terapia familiar se hacen necesarias una vez que la familia desempeña un papel muy importante en la recuperación del paciente.

 

¿Cómo se previene?

Una disminución en el énfasis de la apariencia física tanto en el aspecto cultural como familiar, puede eventualmente reducir la incidencia de estos cuadros. Es importante suministrar informaciones a respecto de los riesgos de regímenes rigurosos para la obtención de una silueta “ideal”, ya que ellos desempeñan un papel fundamental en el desencadenamiento de los trastornos alimentares. 

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