¿Qué es?

La hiperactividad y déficit de atención es un problema visto con más frecuencia en niños, y está basado en los síntomas de (persona muydistraída), e hiperactividad (persona muy activa, a veces agitada, de modo extraño). Tales aspectos son normalmente encontrados en personas que no presentan el problema, pero para que el diagnóstico de ese trastorno se confirme la falta de atención y hiperactividad deben impactar, de manera significativa, en la vida y desarrollo normales del niño o persona adulta.

¿Quiénes presentan la condición?

Se estima que cerca del 3 a 5% de los niños en edad escolar (entre 5 a 10 años) presentan hiperactividad y/o déficitde atención. Antes de los cuatro o cinco años es difícil hacer el diagnóstico, pues el comportamiento de los niños en esa edad es muy variable, y la atención no es tan exigida como de los niños mayores. Asimismo algunos niños desarrollan el tratorno en edad bastante precoz. Todavía existen pocos datos sobre el percentaje de la población adolescente y adulta afectada, pero es sabido que los dos grupos pueden desarrollar el trastorno. En lo referente al género, el sexo masculiuno es cuatro a nueve veces más afectado que el femenino.

¿Cómo se desarrolla?

Por lo general, el problema es más notado cuando el niño inicia actividades de aprendizaje en la escuela, por los maestros de los primeros grados, cuando la adaptación escolar se ve comprometida. Generalmente, durante el inicio de la adolescencia el cuadro sigue igual, con problemas predominantemente escolares, pero al final de la adolescencia e inicio de la vida adulta el trastorno puede acompañarse de problemas de conducta (malo comportamineto)y problemas de trabajo y de relación con otras personas. Sin embargo, en la mayoría de los casos ocurre mejora de los síntomas al final de la adolescencia e inicio de la vida adulta.

¿Cuál es la causa?

La hiperactividad y el déficit de atención es un trastorno con estudios recentes, a pesar de ser reconocido desde el inicio del siglo. Todavia no existe una causa específica para el problema. Algunos genes han sido descubiertos y descritos como posibles causadores del trastorno. Lesiones neurológicas mínimas (imposibles de se ver en exámenes) que ocurrirían durante la gestación o en las primeras semanas de vida, son también resaltadas como posibles causas. Cambios en las sustancias químicas cerebrales (neurotransmisores) también estan siendo sugeridos como causadores de los síntomas. Se supone que todos estos factores formen una predisposición básica (orgánica) del individuo para desarrollar la condición, el cual podrá manifestarse cuando la persona sufre la acción de eventos psicológicos estresantes, como un disturbio en el equilibrio familiar o otros factores causadores de ansiedad. Además, las exigencias de la sociedad hacia una forma rutinaria de comportamiento y desempeño pueden interferir en el diagnóstico de esta enfermedad.

¿Cómo se manifesta?

Podemos tener tres grupos de niños (y incluso personas adultas) con esta condición: un primer grupo presenta solamente desatención, otro solamente hiperactividad y el tercero presenta ambos, desatención e hyperactividad. Es muy importante recordar que un 'cierto grado' de desatención e hiperactividad ocurre normalmente con las personas, pero ni tampoco eso es una indicación de que ellas padecen el trastorno. Para que se pueda decir que una persona en realidad tiene el problema, la desatención y/o hiperactividad debe ocurrir de manera tal que llegue a interferir en sus relaciones sociales, en su vida escolar o su trabajo. Además, los síntomas tienen que ocurrir necesariamente en la escuela (o trabajo, si se trata de adultos), y también en la casa. Por ejemplo, un niño que tenga un comportamiento revoltoso o pataleta en la casa, pero en la escuela se porta bien, muy possiblemente no tiene hiperactividad. Lo que puede suceder es una falta de límites (en la educación) en la casa. En la escuela, responde a los límites impuestos, portandose adecuadamente en clase

Para la confirmación del diagnóstico en el adulto, es necesario una investigación que muestre que él ya presentaba los síntomas antes de los 7 años de edad.

¿Cuáles son los síntomas de la persona que padece de desatención?

Una persona padece de desatención, a punto de ser considerado como trastorno de déficit de atención, cuando presenta la mayoría de los síntomas seguientes durante la mayor parte del tiempo en sus actividades:

con frecuencia no puede mantener la atención focalizada en los detalles o comete errores por descuido en las actividades escolares, laborales u otras;

con fecuencia tiene dificultad para mantener la atención en tareas o actividades lúdicas;

con frecuencia no sigue instrucciones y no completa sus tareas escolares, domésticas o deberes profesionales, no llegando al final de las tareas;

con frecuencia tiene dificultad para organizar sus tareas y actividades;

con frecuencia evita, manifesta desagrado o rechaza comprometerse en la realización de tareas que requieren un esfuerzo mental constante (como tareas escolares o caseras);

suele distraerse fácilmente por estímulos extraños a la tarea principal que se está ejecutando;

con frecuencia presenta olvido hacia las actividades diarias.

¿Cuáles son los síntomas de la persona que padece de hiperactividad?

Una persona puede presentar el trastorno de hiperactividad cuando la mayoría de los seguientes síntomas se hace una ocurrencia constante en su vida:

con frecuencia suele jugar o mover las manos o pies y se retuerce en el asiento;

con frecuencia suele dejar su asiento en el aula o en otras situaciones en las que se espera que permanezca sentado.

Frecuentemente corre o trepa en exceso, en situaciones en las que es inapropiado (en adolescentes y adultos esto puede no ocurrir, pero la persona deja en los otros sentimientos subjetivos de desasosiego constante);

Frecuentemente tiene dificultades para participar o disfrutar tranquilamente de actividades de descanso y ocio;

  • frecuentemente está como en funcionamiento permanente o está en acción como si estuviese impulsado por un motor;
  • frecuentemente habla excesivamente.

Además de los síntomas anteriores referentes al exceso de actividad en personas que padecen de hiperactividad, pueden ocurrir otros síntomas relacionados a lo que se llama impulsividad, la cual estaría relacionada con los aspectos seguientes:

Frecuentemente comienza a contestar o hablar antes que la pregunta se haya completado;

Frecuentemente tiene dificultades en esperar su turno;

Frecuentemente interrumpe o se entremete en los asuntos de otros (por ejemplo, entremetese en conversas o juegos de colegas).

Importancia del tratamiento médico para quienes padecen el trastorno

Vários son los motivos que muestran ser de gran importancia médica hacer el diagnóstico y se tratar el niño (o adulto) con trastorno de déficit de atención e hiperactividad.

Primero, es importante se tratar el trastorno para que el niño no crezca estigmatizado como el que tiene 'desordenado o inútil del grupo' o como la 'pesadilla de los maestros'.

Segundo, para que el niño no tenga su desarrollo comprometido, durante años, en la escuela y la vida social, retrasado en relación a los demás colegas de clase, frente a una sociedad cada vez más competitiva.

Es importante se tratar el trastorno para intentarse minimizar las consecuencias futuras del proble

ma, como la propensión al consumo de drogas (lo que es relativamente frecuente en adolescentes y adultos con el problema), trastorno de humor (depresión, principalmente) y trastorno conductual.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

El diagnóstico dede harcerlo un profesional de salud capacitado, neurólogo por lo general, pediatra o psiquiatra. El diagnóstico puede ser asistido por algunas pruebas psicológicas o neuropsicológicas, principlamente cuando se trata de casos dudosos, como en adultos, pero incluso para los niños, para el seguimiento adecuado del tratamiento.


¿Cómo se trata?

El tratamiento requiere el uso de medicación, generalmente alguna con acción psicoestimulante específica para el sistema nervioso central, el uso de antidepresivos o otras medicaciones. Debe haver un seguimiento con respecto al progreso de la terapia, a través de la familia y escuela. Además del tratamiento medicamentoso, una psicoterapia debe ser sostenida, para la mayoría de los casos, por la necesidad de atención al niño (o adulto) debido al cambio de conducta que debe ocurrir con la mejora de los síntomas, a causa del apoyo psicológico que se debe ofrecer a los padres, y hacia el tratamiento de cualquier problema específico del desarrollo que pueda estar asociado.

Un aspecto fundamental del tratamiento es el seguimiento del niño, de su familia y de sus maestros, pues el apoyo es necesario para que el niño pueda reestructurar su ambiente, reduciendo su ansiedad.

Una exigencia casi universal consiste en ayudar a los padres a reconocer que la permisividad no es útil para el niño, mientras que a través del uso de un modelo claro y previsible de recompensas y castigos, basado en las terapias conductuales, el desarrollo del niño puede tener un mejor seguimiento.

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