VARICELA

¿Que es?

La varicela es una enfermedad infecciosa altamente contagiosa causada por un virus llamado varicela-zoster. Este virus puede causar varios tipos de infecciones: infección primaria (varicela establecida); infección latente (sin la manifestación clínica), y reactivación de varicela curada. Este virus permanece en nuestro cuerpo para la vida entera como adormecido; su reactivación determina una enfermedad localizada en el área que corresponde a uno o más nervios sensoriales, esta molestia se llama herpes-zoster, conocida como culebrilla.

¿Cómo se adquiere?

En la era de la pre-vacuna, el 90% de las personas susceptibles desarrollaban la enfermedad primaria, varicela. En el contacto intra domiciliar la contaminación por la afección ocurre en más de 80% de los individuos susceptibles; en contactos menos íntimos (escuela), el contagio atinge no más que el 30% de los infantes. La transmisión de la enfermedad de persona a persona en la misma casa, generalmente, torna un cuadro más severo. El período de la transmisión comienza 24 a 48 horas antes del surgimiento de las lesiones de piel, y se extiende hasta que todas las vesículas han desarrollado las costras, cerca de 7 a 9 días. El tiempo entre el contacto y el inicio de la enfermedad (incubación) es de 14 a 16 días, extendiéndose entre 10 y 21 días. La transmisión ocurre a través del aire, de una vía aérea respiratoria a otra, o por contacto directo con el líquido de las lesiones vesiculares, líquido que está lleno del virus.

¿Qué se siente?

Una vez alojado en el cuerpo, el virus comienza a reproducirse, invade la sangre y da muestras de infección: fiebre de 38 a 38.5° C, malestar, pérdida del apetito, dolor de cabeza. Los síntomas son más o menos intensos dependiendo de la cantidad de virus contaminantes y de la capacidad de defensa del individuo.

Lesiones de la piel y de la mucosa:

El virus presente en el árbol respiratorio es llevado a la piel y mucosas por la circulación sanguínea. Una reacción inflamatoria local comienza; surgen pequeñas pápulas rojizas con intenso prurito que evolucionan rápidamente para se transformar en pequeñas vesículas con líquido cristalino, que termina opalescente. Las vesículas se retraen en el centro haciendo una umbilicación, iniciase la formación de costras. Todo esto se pasa en, aproximadamente, 2-3 días

Las lesiones aparecen en ondas independientes lo que permite encontrar lesiones en diversas etapas de desarrollo en el mismo individuo, esto acostumbra ser una del más importantes características para apoyar la diagnosis. El número de lesiones varia grandemente pudiendo alcanzar de 10 a 1500 lesiones en individuos normales; en promedio, podemos hablar de alrededor de 300 lesiones.

Diagnóstico y tratamiento.

La diagnosis es sobre todo clínica. El tratamiento se dirige en reducción al mínimo de los síntomas. Es una enfermedad benigna y su curación es alcanzada con la respuesta por el organismo del paciente por sí mismo. Actualmente, las complicaciones más serias ocurren por la contaminación con bacterias. Las mujeres, los recién nacidos, y las mujeres embarazados con las defensas bajas son los casos que exigen atención especial.

Curiosidad Varicela X Herpes-zoster

Las ripias (zoster) no pueden por contacto convertirse en varicela, pero la varicela por contacto puede convertirse en ripias (zoster.) Las ripias son la reactivación del virus que ya estaba presente que en el cuerpo. Quien tiene zoster ya se curo de una varicela (con síntomas o sin síntomas) y los que no han tenido varicela pueden adquirir varicela, debido al virus presente en las lesiones de la zoster.

Prevención

La vacuna contra varicela se recomienda después del primer año de edad en una sola dosis.

Los adolescentes susceptibles necesitan 2 dosis.

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