Enteropatía por sensibilidad al gluten; Esprúe; Celiaquía; Intolerancia al gluten.

¿Qué es?

Es una enfermedad del intestino delgado, con mayor o menor grado de atrofia de las vellosidades de la mucosa, causando perjuicio en la absorción de los nutrientes, vitaminas, sales minerales y agua.
 Las vellosidades son ondulaciones o dobles microscópicas de la camada que tapiza internamente el intestino delgado (mucosa), que sirven para aumentar la superficie de absorción y para asentar células con funciones especializadas en la digestión.
Cuando la mucosa sufre agresiones de variados tipos, ocurre un aplastamiento de las doblas y una disminución de la digestión y de la absorción, resultando en diarrea crónica y sus repercusiones: adelgazamiento, distensión abdominal, hinchazón en las piernas y otras señales de desnutrición proteico-calórica. Podrán acontecer deficiencias en el desarrollo del niño y malo estado de salud general en el adulto.
En Europa, la enfermedad por gluten puede ocurrir en una de cada 300 personas; en EEUU es más frecuente en los blancos do que en los negros; 10 % de los parientes de primero grado pueden presentar la misma dificultad.

¿Cómo se desenvuelve?

Si la enfermedad empieza después de la introducción de determinados cereales – avena, cebada, centeno  o trigo – en la alimentación del niño, el problema será de trascendencia pediátrica.
El diagnóstico, entre los adultos, se hace por presencia de diarrea con duración de más de tres o cuatro semanas. Aceptase que la enfermedad puede permanecer latente con síntomas mínimos y ocasionales durante largos periodos de la vida.
Los cereales que contienen gluten tienen gliadina – una fracción proteica – que es la responsable por el daño de la mucosa intestinal. Las causas, entre otras en estudio, podrían ser: predisposición genética, falta de enzima digestiva y formación de anticuerpos.

¿Qué se siente?

Diarrea es la evidencia más frecuente, aunque no sea necesariamente la primera.

  • Son quejas o constataciones:
  • Heces fétidas, claras, voluminosas, flotantes, con o sin gotitas de gordura;
  • Distensión abdominal por gases, cólicas, nauseas y vómitos;
  • Dificultad en adquirir peso y facilitad en perderlo;
  • Corta estatura;
  • Flaqueza general;
  • Modificación del humor, dificultad para tener un sueño reparador;
  • Alteraciones en la piel
  • Fragilidad de las uñas, queda de pelos;
  • Anemia por deficiente absorción de hierro y de la vitamina B 12;
  • Alteraciones del ciclo menstrual;
  • Disminución de la fertilidad;
  • Osteoporosis.

Es interesante la observación de que síntomas de la niñez pueden desaparecer en la adolescencia, para reaparecer en la madurez  o mismo en la vejez.

¿Cómo el médico diagnostica?

Cuando el histórico clínico es rico, la hipótesis de Enfermedad Celíaca surge naturalmente, permitiendo, en determinados ambientes, testar el diagnóstico usando, por tres meses, una dieta exenta de gluten. Si los síntomas mejoran con la suspensión y empeoran con la reintroducción del gluten en la alimentación, se tiene la confirmación diagnóstica. Una escalada de exámenes de sangre ,orina, heces y imágenes, podrá ser necesaria rumbo al diagnóstico.
La verificación de gorduras no digeridas en las heces significa, principalmente, que hay una dificultad en su absorción por la mucosa o una insuficiente producción de enzimas pancreáticas.
La llamada Prueba de Absorción de la Xilosa, cuando alterado, sugiere lesión de la mucosa del intestino delgado, por lo tanto, dificultad de absorción. El estudio radiológico del intestino delgado con ingestión de contraste de bario sugiere el diagnóstico cuando muestra un intestino dilatado con pliegas mucosas espesadas y aplanadas conteniendo bario floculado y disperso.
El examen microscópico del material cogido por la biopsia en endoscopia de la mucosa del yeyuno, cuando demuestra aplanamiento de las vellosidades, hace el diagnóstico de Enfermedad Celíaca.
La franca reacción sanguínea positiva para los Anticuerpos  Anti – Gliadina y antitransglutaminasa tecidual (tTG), tiene valor diagnóstico equivalente al de la biopsia y pueden ser obtenidos en nuestro medio. El anticuerpo Anti-Endomísio, muy importante hasta muy poco tiempo, fue substituido, con  ventaja, por el Anti-tTG.
El diagnóstico diferencial se debe hacer con enfermedad de Crohn, Supercrecimiento de Bacterias, Gastroenteritis  Eosinofílica, Esprúe Tropical, Linfoma del Intestino Delgado, Intolerancia a Lactosa, Síndrome de Zollinger-Ellison.
Hay posibilidad de que encontremos una asociación con: Dermatitis Herpetiforme, Diabetes Insulinodependiente, Rectocolitis Ulcerativa, Tiroiditis Autoinmune, Colangitis Esclerosante, Síndrome de Sjöegren, Cirrosis Biliar Primaria.

¿Cómo se trata?

No utilizando permanentemente el Gluten en la alimentación y por reposición de todo que sepamos estar deficiente; la ayuda de un nutrólogo está indicada. Eventualmente, está indicado el empleo de “pancreatina” y de corticoides, así como de ciclosporina – un inmunosupresor – para alcanzar el control la fase diarreica intensa.

¿Cómo se previene?

Excepto por no comer alimentos que contengan gluten, no se conoce prevención.
Preguntas que usted puede hacer a su médico.
¿Puedo tener vida normal caso tenga cuidado con los alimentos?
¿Cómo puedo saber se puedo o no comer ciertos alimentos?
¿Tengo riesgo de otras enfermedades por causa de esta?
¿Existen exámenes de sangre que ayuden en el diagnóstico?
¿Para que sirve la endoscopia en esto caso?
¿Otras personas en la familia tienen riesgo de tener esta enfermedad?
¿Esta enfermedad tiene cura?

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