Otros nombres: Hemorragia digestiva, Hemorragia gastrointestinal, Hemorragia del tracto gastrointestinal.

¿Qué es?

El sangrado gastrointestinal es la pérdida de sangre a partir de cualquier órgano del tracto digestivo (esófago, estómago, intestino delgado y colon).

¿Cómo de desarrolla?

Existen várias causas de hemorragia digestiva y las más frecuents o importantes serán debatidas a continuación. Para detalles adicionales, consulte el tema específico para cada enfermedad.

Las úlceras pépticas, gástricas (del estómago) o duodenales (de la primera parte del intestino) son la causa mayor de sangrado, y son responsables por más de la mitad de las hemorragias. Ésta complicación ocurre cuando la úlcera alcanza y rompe alguna arteria o vaso de la pared del órgano.

 

Las varices del esófago y la gastropatia hipertensiva son complicaciones de la hipertensión del sistema portal, más conocido en nuestro medio como cirrosis, mientras que en otros como esquistosomosis. Mucho más raramente, ocurren por complicaciones debido a hepatitis agudas o crónicas, obstrucción de las venas suprahepáticas (síndrome de Budd-Chiari) o por obstrucciones de vena porta

 

Cambios en la circulación de la sangre a través del hígado de pacientes con cirrosis hacen que ciertas venas del esófago y estómago se dilaten y se vuelvan más frágiles. Su ruptura causa una hemorragia digestiva muy abundante, cuyo tratamiento es muy difícil.

Ciertas personas que vomitan mucho como, por ejemplo, aquellas que suelen beber demasiado, pueden verse sorprendidas por eventuales vómitos con sangre fresca. La causa de ello es llamada fisuras de Mallory-Weiss – pequeñas hendiduras (rajas) longitudinales en la mucosa entre el esófago y estómago- causadas por la excesiva presión en estes órganos durante el vómito.

Un cierto tipo de gastritis – gastritis erosiva – puede causar sangrado, por lo general en volúmenes variables. Es causada principalmente por drogas antinflamatorias, incluso la aspirina, además de situaciones graves, como politraumatismos, quemaduras extensas y otras enfermedades que llevan el paciente a la Unidad de Cuidados Intensivos.

Los cambios vasculares llamados angiodisplasias o ectasias vasculares son alteraciones de las venas y arterias en la mucosa de cualquier parte del tubo digestivo, que pueden causar sangrados por la boca o por las heces, siendo este último bien más frecuente.

Divertículos vasculares (por lo general del colon), hemorroides y fisuras anales son también causas muy frecuentes de sangrado anal, los dos últimos generalmente de pequeño volumen.

Otra causa rara de sangrado visible – menos de 1% de los casos – pero que no puede dejar de ser diagnosticada es el cáncer. Tumores benignos o malignos (cáncer) del esófago, estómago o intestinos pueden causar hemorragia, que puede, incluso, ser la primera manifestación de la enfermedad. La colitis ulcerativa es también una causa rara de sangrado digestivo macizo.

¿Qué se siente?

Puede se observar directamente la sangre fresca (roja como en un corte en la piel), en las heces o en el vómito (hematemesis). Cuando la sangre transita más tiempo por los intestinos, sale con un aspecto tipico, llamado melena. En este caso, las heces son negras como la pez, blandas, brillantes y mal olorosas. Cuando el paciente vomita con sangre que permaneció por más tiempo en el estómago, se puede notar un color marrón oscura, como posos de café.

Por regla general, los sangrados del esófago, estómago y duodeno (primera parte del intestino que está a continuación del estómago), causan hematemesis (vómito con sangre) o melena (heces negras). El sangrado del intestino más cerca del ano tende a causar la salida de heces mezclada con sangre viva o más oscura, ya coagulada. Sangre de color rojo vivo en forma de gotas en la taza del inodoro y que mancha de rojo el papel higiénico suele ser causado más frecuentemente por hemorroides o fisuras anales.

Sangrados de larga duración, con pérdida continua o intermitente de pequeña cantidad de sangre (abajo de 60 ml), pueden no ser percibidos en las heces a simple vista, y son descubiertos solamente a través de los síntomas de anemia.

Otros síntomas puenden no depender de la hemorragia y son los que caracterizan la enfermedad básica complicada por el sangrado.

¿Cómo el médico hace el diagnóstico?

Por lo general, sangrados pequeños son sospechosos por la presencia de anemia, sin otra causa evidente. El médico habitualmente logra llegar a una conclusión, a través del historial médico del paciente y del examen clínico, si en realidad ocurrió el sangrado y cuáles son sus causas más probables. La causa del sangrado es determinada, en la gran mayoría de las veces, por endoscopia del tubo digestivo alto (de la boca al yeyuno) o bien del bajo (ano y colon). En primer lugar se suele hacer la endoscopia del área para la cual tende la principal sospecha del médico, en cada caso.

Otros exámenes, como la angiografía (radiografia con las arterias contrastadas) y la cintilografía (que señala el trayecto de glóbulos rojos marcados con substancia radiactiva), son utilizados con el intento de descubrir sitio(s) de sangrado que sea(n) visible(s) en las endoscopias.

¿Cuál es el tratamento?

Todo sangrado digestivo debe ser investigado por un médico. Sangrados pequeños, sin otros síntomas, pueden ser vistos ambulatioriamente, con cita previa. Por otra parte, las hemorragias mayores necesitan asistencia médica urgente, ya que, además de causar gran malestar, pueden representar grave risco de vida.

Los casos graves necesitan reposición endovenosa de fluidos y de sangre. Muchas veces es necesario la endoscopia de urgencia para intentarse interrumpir el sangrado, lo que se puede lograr a través de la esclerosis o ligadura del vaso sangrante.

¿Cómo se previene?

La prevención del sangrado grastrointestinal se realiza principalmente a través de la prevención de las enfermedades causadoras de las hemorragias. En el caso específico del sangrado por varices del esófago, nuevos episodios pueden ser evitados a través de tratamientos endoscópicos preventivos o con el uso de medicamentos. Además, el uso cuidadoso y bajo la orientación médica de antiinflamatorios es otra forma de prevención importante. Este tipo de medicamento, aparentemente simple, ampliamente empleado y vendido bajo vários nombres comerciales, es una causa importante y grave de hemorragia digestiva que puede ser evitada.

Preguntas que se pueden hacer al médico

¿Cuál es el origen de mi sangrado?

¿Hay riego de nuevos sangrados?

¿Qué puedo hacer para no volver a tener hemorragia?

¿Por cuánto tiempo debo usar los medicamentos?

¿Necesitaré repetir la endoscopia dentro de algun tiempo? ¿ Por qué?

¿Mi sangrado tiene relación con alguna enfermedad que tengo o fue un acontecimiento aislado?

 

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