Contexto

 

La gota es conocida hace 2500 años.

Hipócrates, 500 años AC., pronunció seis aforismos breves:

Los eunucos no tienen gota;
Las mujeres solo tienen gota después de la menopausia;
Los jóvenes solo tienen gota después de la madurez;
En la afección gotosa, la inflamación desaparece en cuarenta días;
La gota se vuelve activa en la primavera y otoño;
La hinchazón y el dolor en las articulaciones no provocan heridas. 

La historia moderna de la gota y su descripción en mínimos detalles fue realizada en 1683, por Thomas Sydeham, que se basó en sus propios sufrimientos de 34 años de gotoso y portador de cálculos renales. Él decía “yo no se cuál es el dolor más severo, si el de la gota o del cálculo”

¿Qué es?

Es una enfermedad metabólica caracterizada por:

Deposición de cristales de uratos en las articulaciones, provocando ataques recurrentes de artritis;

Acumulación de cristales formando depósitos (tofos);

Presencia eventual de cálculos renales;

Posibilitad de provocar una nefritis en el intersticio del riñón denominada nefritis intersticial úrica.

Se trata de una afección común, con distribución universal ocurriendo en hasta el 3 % de la populación general, principalmente en los hombres, entre los 30-40 años, y en las mujeres posmenopáusicas.

Todos los gotosos tienen hiperuricemia, pero no todos con  hiperuricemia tienen gota. La superproducción de ácido úrico es responsable por uno 10 % de los casos y la disminución de excreción urinaria de ácido úrico representa los restantes 90 % de los gotosos.

El típico ataque de gota se caracteriza por uno 80 % de los ataques iniciales incluyendo una solo articulación, generalmente el dedo gordo del pie. El dolor intenso es acompañado de inflamación, edema y enrojecimiento la articulación y, cuando afecta otra articulación, puede ser confundida con artritis, tenosinovitis y inluso celulitis. La gota, didácticamente, puede ser clasificada en primaria y secundaria. La primaria, más común, es de causa desconocida y tal vez relacionada a factores genéticos. La gota secundaria se debe a factores que la predisponen como:

  • Alcohol 
  • Trauma
  • Dieta con exceso de proteínas
  • Drogas que provocan gran destrucción celular
  • Uso abusivo de aspirina y diuréticos.

La gota evoluciona por tres etapas clásicas:

 La artritis gotosa aguda

El intervalo gotoso sin ataques

La gota crónica llena de tofos de uratos en los huesos y articulaciones.

La gota aguda es predominantemente una enfermedad de extremidades, y el 75-90 % de los ataques iniciales son mono-articulares y el 50 % de ellos son de los dedos gordos de los  pies. En orden de frecuencia, ocurre en lo tobillo, calcañar, rodilla, puño y dedos. Los ataques posteriores pueden ser poli-articulares. El intervalo de los ataques depende mucho de la atención y del control de los factores que predisponen a la enfermedad. La lesión característica de la gota es el tofo, que es un depósito de cristales monosódico  monohidratado, dispuestos de forma  radial y rodeados por un proceso inflamatorio. Se encontran en las articulaciones, en la sinovia de los cartílagos, en las epífisis de los huesos y en los intersticios del riñón.

Los pacientes no tratados suelen sufrir nuevos ataques gotosos, uno 62 % en un año y uno 80 % en dos años. La gota crónica ocurre siempre con artritis crónica.

Prevalencia e Incidencia

En Europa y en USA, la gota ocurre en hasta el 0,5 % de la población. En Brasil, no tenemos estadísticas para comparar. Entretanto, sabemos que cuanto más grande la ingestión de proteínas (purinas) por una población más frecuentes serón los casos de hiperuricemia y de probables gotosos. En las I y II guerras mundiales, con la disminución de ingestión proteica, hubo gran reducción de los casos de gota, volviendo a la incidencia normal en el periodo de paz. El riesgo del desarrollo de la gota aumenta con la elevación de la hiperuricemia o la edad. En el cuadro abajo vemos la incidencia porcentual según la edad: 

 

      Ácido úrico     50 años   60 años

      6,0 – 6,9         2            2

      7,0 – 7,9         4            17

      8,0 – 8,9         11          25

      9,0 – 9,9         30          90

 

La hiperuricemia está correlacionada con la masculinidad, índice ponderal, obesidad, ingestión proteica, nivel social y educacional. Los jóvenes pre-púberes tienen ácido úrico más bajo, promedio de 3,5mg %. El ácido úrico aumenta a medida que avanza la edad. Por ello, Hipócritas ya decía en el 1º y 3° aforismos que eunucos y jóvenes no tienen gota. Las mujeres pre-menopausias, por la secreción de estrógenos, tienen más grande eliminación de ácido úrico por la orina y, por ende, solo desarrollan gota en la menopausia, 2º aforismo de Hipócrates.     

 

¿Cómo se reconoce un gotoso?

La artritis del dedo gordo del pie es la característica de la gota. La artritis incluye mucho dolor, enrojecimiento, calor, hinchazón y dificultad para caminar. Puede haber artritis del calcañar y de otras articulaciones. La imagen de la articulación muestra gran proceso inflamatorio, hinchazón y pueden ocurrir tofos. En los exámenes de laboratorio tenemos hiperuricemia y señales de inflamación.

Tratamiento

El tratamiento tiene el objeto de,  predominantemente, resolver el ataque agudo y la normalización de los niveles plasmáticos de ácido úrico. El dolor de la crisis es muy intenso y los antiinflamatorios no esteroides son empleados con mucha frecuencia porque disminuyen la inflamación. Siempre se añade a la colchicina, que es una droga útil y efectiva en la solución de las crisis gotosas.

Muy raramente será necesaria la intervención directamente en la articulación con punciones articulares para aliviar la tensión y deposición de cristales de urato. Esta intervención de emergencia alivia mucho los síntomas. Después de los estudios clínicos, podremos usar medicaciones que disminuyan la producción de ácido úrico u otros que aumentan la excreción del ácido por la orina, dependiendo del origen de la enfermedad.

Como la gota es acompañada de otras manifestaciones, se debe estudiar y tratar el gotoso con un equipo multidisciplinar, porque él puede presentar cálculos renales, nefritis intersticial, hipertensión arterial y síntomas cardiovasculares.

El tratamiento de la gota incluye dieta con menos purinas. Para esto se disminuye la ingesta de proteínas, las originarias de carne de ganado, pescados, aves, frutos de mar, vísceras y granos. Si el paciente es un grande productor endógeno de ácido úrico, se debe usar medicamentos que bloquee la producción de ácido úrico por el hígado (Alopurinol) y, si es un pésimo eliminador renal de ácido úrico, debemos usar medicamentos uricosúricos, que hacen aumentar la excreción renal del ácido úrico.

Preguntas que usted puede hacer a su médico.         

 ¿Gota es una enfermedad heredada?

¿La gota solo causa dolor en las articulaciones?

¿El alcohol puede empeorar mi gota?

¿La gota solo ocurre en el dedo gordo del pie?

¿Hay medicación para tratar gota?

¿Existen remedios que elevan el ácido úrico?

 

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