Hemodiálisis

En la hemodiálisis, es usada una membrana para dializar, formada por un conjunto de tubos finos, denominados filtros capilares.

Para realizar la hemodiálisis, es necesario pasar la sangre por el filtro capilar. Para esto, es fundamental tener un vaso sanguíneo resistente y suficientemente accesible que permita ser puncionado 3 veces por semana con agujas especiales.

El vaso sanguíneo con estas características es obtenido a través de una fístula arteriovenosa (FAV.)

La FAV es obtenida por un cirugión juntando una vena y una arteria superficial del brazo de modo que permita el flujo de sangre superior a 250 ml / minuto.

Este flujo de sangre abundante pasa por el filtro capilar durante 4 horas, retirando todo lo que sea indeseable. El riñón artificial es una máquina que controla la presión del filtro, la velocidad y el volumen de la sangre que pasan por el capilar y la cantidad del líquido que baña el filtro.

Para realizar una hemodiálisis de gran padrón es necesario una fístula arteriovenosa con excelente flujo, un local con condición de hospital, maquinaria adecuada y asistencia médica permanente.

Teniendo esas condiciones, el paciente pondrá realizar hemodiálisis por muchos años.

La hemodiálisis tiene capacidad de filtración igual al riñón humano, de esta forma, una hora de hemodiálisis equivale a una hora de funcionamiento del riñón normal.

La diferencia entre la diálisis y el riñón normal es que en la diálisis realizamos 3 sesiones de 4 horas, equivalente a 12 horas semanales. Un riñón normal trabaja en la limpieza del organismo 24 horas por día, 7 días por semana haciendo un total de 168 horas semanales. Por lo tanto, el tratamiento con un riñón artificial deja el paciente 156 horas semanales sin filtración (168-12=156)

A pesar de realizar solamente 12 horas semanales de diálisis, está probado que una persona puede vivir bien, con buena calidad de vida, trabajar sin problemas.

La hemodiálisis tiene sus riesgos como cualquier tipo de tratamiento y presenta complicaciones que deben ser evitadas como: hipertensión arterial, anemia grave, descalcificación, desnutrición, hepatitis, aumento de peso por exceso de agua ingerida y complicaciones de las enfermedades que el paciente es portador.

Por esto, los médicos controlan y tratan los problemas clínicos (edema, presión alta, tos, falta de aire, anemia) en cada sesión de hemodiálisis.

Una vez por mes solicitan exámenes de sangre para ver como están las tajas de urea, fósforo, ácido úrico y observan el estado de los huesos para evitar la descalcificación. Orientan la dieta controlando las calorías, el sal y las proteínas para control de la nutrición.

El número de pacientes que hacen diálisis peritoneal es cerca de 2 a 5 % de los renales crónicos y lo restante hace hemodiálisis. En Brasil, actualmente, existen 35.000 pacientes haciendo hemodiálisis y solamente 10 % son transplantados.

Preguntas para tu medico.

¿Este es tratamiento seguro?

¿Puedo vivir normalmente haciendo hemodiálisis?

¿Puedo trabajar?

¿Qué tipo de trabajo puedo hacer y cual debo evitar?

¿Debo hacer dieta?

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