Sexo en la adolescencia

Transformaciones de la mente y del cuerpo.

La adolescencia, periodo de la vida que comprende entre los 10 y 20 años, es una fase bastante conturbada. Ocurren transformaciones físicas y emocionales importantes, preparando el niño para asumir un nuevo papel frente a la familia y sociedad. El niño se desarrolla, madura y se torna apto para disfrutar su sexualidad, afirmando su identidad sexual y buscando un par, ya con la posibilitad de procrear hijos.

La fase donde hay modificaciones del cuerpo se llama Pubertad. Ocurre la primera menstruación en las muchachas y la polución en los muchachos (eyaculaciones espontáneas sin coito), el crecimiento de pelos en el cuerpo, el cambio de la voz del muchacho, la madurez genital, con aumento del pene y senos, entre otros.

Todavía, esta fase, ni siempre, viene acompañada de trasformaciones emocionales y sociales que son el marco de la adolescencia. Dependiendo de la cultura de cada pueblo, la adolescencia puede ocurrir más tarde independiente del desarrollo físico. Es el caso de los países occidentales, como Estados Unidos, Inglaterra y Francia. El proceso de educación continuada y la gran suma de informaciones, por ejemplo, acaban por retardar la necesidad, por parte de los jóvenes, de buscar una vida separada de sus padres. Muchos, viven con sus padres después de los 20 años. Ya, en sociedades más simples, como en algunas regiones de Brasil, África o Asia, la necesidad de fuerza brazal, desde muy temprano, anticipa la entrada de los niños en la adolescencia y en las responsabilidades que les son debidas.

El Adolescente y su Sexualidad.

La mujer adolescente madura en media dos años antes que el hombre. Busca fortificar su feminidad, prorrogar los encuentros sexuales y seleccionar una pareja adecuada para tener su primera relación sexual, lo que ocurre de forma gradual. Va experimentando sus límites progresivamente. Los muchachos buscan encuentros sexuales con más ansiedad, generalmente, persuadiendo las chicas al sexo con ellos. En nuestro medio, hay una tendencia del joven en experimentar sensaciones sexuales con otros de su edad, sin, necesariamente, buscar una relación sexual verdaderamente dicha. El término que se usa actualmente es “ficar” (quedar.)

La pérdida de la virginidad aún es un marco importante para los jóvenes. Es un rito de iniciación sexual, que puede ser vivenciado con orgullo o con culpa excesiva, de acuerdo con la educación y tradición familiar. Inicialmente, los jóvenes buscan apenas envolvimiento sexual, testando sus nuevas capacidades y reacciones frente a sensaciones antes desconocidas. Es el redescubrimiento del cuerpo. Solo después procuran el envolvimiento afectivo complementar pasando a convivir no apenas en bandos, pero también en parejas.

La masturbación hace parte de la vida de las personas desde la infancia y, en la adolescencia, se intensifica con el descubrimiento de sensaciones, tanto individualmente como en pareja o en grupo.

Los jóvenes pueden presentar algún tipo de actividad homosexual en esta fase, como exposiciones de los genitales, masturbación recíproca y comparación de senos y genitales en grupo (comparación del tamaño del pene, por ejemplo), actividades consideradas absolutamente normales. La fortificación de estas conductas, con el abuso sexual por parte de un adulto del mismo sexo o con alta ansiedad delante el sexo opuesto, puede desarrollar una orientación homosexual definitiva en los jóvenes.

En tiempos de súper información, con Internet, globalización, poca censura en los medios de comunicación de masa, hay un apelo sexual frecuente y precoz, exponiendo los jóvenes a situaciones aún no bien comprendidas por ellos. Los adolescentes hablan como adultos, quieren se portar como tal y tener los privilegios de la madurez. Entre tanto, fáltales la experiencia, la responsabilidad y el significado real de un envolvimiento sexual. El embarazo de riesgo en la adolescencia, infelizmente, es uno de los resultados desastrosos de esta situación actual. La poca información cualificada y el precario respecto de los adultos delante de las necesidades de los jóvenes son los verdaderos responsables por el falso e ilusorio desarrollo de lo adolescente de hoy.

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