Muerte Súbita

Muerte repentina

La muerte repentina es la que ocurre de forma inesperada tanto en persona enferma como en sana. Sucede durante la primera hora, entre el inicio de los síntomas y el momento que se confirma el óbito. La muerte solamente será considerada repentina si no se encuentra ninguna señal de violencia o de trauma.

También es considerada muerte súbita, si encuentran al individuo muerto, en el plazo de 24 horas desde la última vez que fue visto vivo.

La muerte repentina ocurre tanto en recién nacidos como en adultos. En bebés, es más común en los primeros tres meses y es rara después del sexto mes de la vida. Se relaciona, probablemente, con factores genéticos heredados, siendo más frecuente en niños de madres que fuman.

En los individuos jóvenes y adultos, sedentarios o atléticos, la mayoría de los casos de muerte repentina ocurre debido a enfermedades cardíacas. Sean o no conocidas por sus víctimas o otras personas, ellas pueden ser congénitas, degenerativas, inflamatorias, infecciosas, causadas por reflejos nerviosos, tóxicos o causadas por exceso de actividades físicas. A veces se encuentra una suma de estos factores para la causa de la muerte. En el pasado, la muerte inesperada de una persona considerada sana, fue mirada como muerte repentina. Éstas eran muertes inexplicables. Con el aumento del conocimiento médico, la mejora de recursos de diagnóstico, y los exámenes de los cuerpos de la gente que murió repentinamente, la gama de diagnosis aclarando estas muertes se ha ampliado.

Setenta y cinco por ciento de víctimas de muerte repentina tienen enfermedad cardíaca por isquemia debido a la arteriosclerosis

No sabemos porque, la mayor parte de estos individuos mueren dentro de las primeras horas de la mañana. Si tenemos la oportunidad de asistir la muerte repentina de alguien, podemos observar que si la víctima estaba en pie, se inclina al frente, dobla levemente sus rodillas antes de derrumbarse fláccidamente en el piso. Es útil saber para que los asistentes puedan correr y ayudar a la víctima, pues los minutos iniciales son los que, todavía, proporcionan la posibilidad de ahorrar una vida. Ese es un detalle a observar, siendo importante para los que miran actividades de deportes, en los cuales los atletas caen a menudo, caídas que se extienden desde las simulaciones a las fatales. Las muertes repentinas, en la mayoría de los casos, son causadas por arritmias del ciclo cardiaco. En primero lugar está la fibrilación ventricular, que generalmente es precedida por taquicardia ventricular. Otras arritmias que pueden conducir a la muerte repentina son los bloqueos atrioventriculares y el paro sinusal. Todas estas arritmias conducen a un declino en el rendimiento cardiaco, con la falta de sangre en el cerebro, el órgano más sensible a la carencia de oxígeno, que hace que un individuo pierda sus sentidos en algunos segundos.

Cuando ocurrir una parada cardiaca o una arritmia severa, y la persona perder sus sentidos, ya con muerte aparente, dentro de los primeros minutos, la víctima puede ser recuperada, SI ES ATENDIDA INMEDIATAMENTE.

La ayuda debe seguir algunas reglas esenciales. Debe ser rápida y eficaz, para lo que se requiere entrenamiento, y contar con medicamentos y equipos disponibles así como la persona calificada para usarlos.

Las arritmias cardiacas, y la muerte repentina subsecuente, pueden resultar de una suma de los factores que las causan. Así, un corazón previamente enfermo puede presentar arritmia fatal si expuesto a esfuerzo excesivo o a ciertas drogas. Las muertes repentinas, de gente sana, han llegado a ser cada vez más comunes bajo efectos de la cocaína o del Ecstasy. En estos casos, la muerte repentina se puede explicar por el efecto tóxico de estas drogas en el corazón, con efecto vasoconstrictor sobre las coronarias, más la tensión de bailar o de otra actividad física.

Otras muertes repentinas pueden ser provocadas por reflejos vagales. Los ejemplos son muertes causadas por traumas en los testículos, o los famosos golpes en el plexo solar, que puede llevar un boxeador a morir. Un trauma en el tórax, en el nivel del precordium, puede causar muerte. El ejemplo es el jugador del fútbol cuyo tórax es golpeado por una pelota exactamente cuando su corazón ha acabado la sístole – la sangre refluyendo y dilatando la válvula aórtica. Si en ese momento una pelota lo golpea exactamente y violentamente en el tórax, esta válvula puede ser lacerada. Ésa es la razón por la que se recomienda que los goleros usen una camisa rellenada. Medicaciones, incluso las miradas como inofensivas – descongestionantes nasales o drogas para perder peso – o que actúan en el sistema nervioso – estimulantes o antidepresivos; o algunas otras medicaciones para tratamiento de enfermedades cardiacas pueden provocar arritmias graves que pueden ser fatales. La práctica de esfuerzos extremos se puede relacionar con muerte repentina. El termino “extremo” no tiene el mismo significado para todas personas. Depende de la condición física del individuo que hace el esfuerzo, o si hay o no una enfermedad conocida. Un individuo con una enfermedad del corazón, al sujetarse a un esfuerzo excesivo, puede morir. Un ejemplo es una persona acometida de una enfermedad cardíaca con isquemia, conocida o no, que muere durante el acto sexual

Debemos recordar el héroe griego, el soldado Filipides, el patrono de la maratón, que en 490 AC, después de correr 42 kilómetros para anunciar a su comandante Milcíades la victoria de los griegos sobre los persas en la batalla de Maratón, después de dar las noticias cayó muerto. Fue una muerte súbita que, en la época, emocionó a los guerreros griegos y ha sido recordada por la humanidad desde entonces hasta hoy.

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